Una tormenta electoral, por Liz Quiroz Barco
* Especialista en comunicación estratégica
Termina el primer mes de 2026 y la propaganda política empieza a inundar las redes sociales, los medios de comunicación, la calle. Por primera vez en nuestra historia tenemos más de 30 candidatos a la presidencia y a más de 10 mil candidatos para el Congreso que contará con 60 Senadores y 130 Diputados.
Como consecuencia del auge de Internet, la propaganda electoral ha evolucionado con mucha rapidez cambiando viejas prácticas, por lo que vivimos el empoderamiento ciudadano y el uso estratégico de redes sociales para una comunicación directa entre electores y políticos. Las redes sociales y plataformas digitales han reemplazado, en gran medida a los multitudinarios mítines, permitiendo mensajes más segmentados, sencillos y eficaces, dirigidos a públicos específicos. Pero en el Perú, no siempre es así.
Estamos en los momentos en que los candidatos comienzan a dedicar gran parte de su tiempo y de sus recursos para aprovechar todas las oportunidades posibles de exposición mediática, aunque no exista una evidencia concluyente de que ésta contribuye al éxito electoral. El mejor ejemplo lo tenemos aquí en el Perú con el triunfo de Pedro Castillo a la presidencia en 2021.
En el próximo proceso participarán 27 millones de peruanos y peruanas. El bolsón electoral de jóvenes es de aproximadamente 7 millones, un 25% del padrón electoral, de acuerdo con la RENIEC.
Si tomamos en cuenta el Informe Digital News Report 2025 del Instituto Reuters, en el Perú, el 44% de jóvenes considera a las redes sociales y las plataformas de video como su fuente principal de noticias, siendo el TikTok el más importante, Además, prefieren informarse con los “influencers” o “creadores de contenido”. Entonces, la ruta para llegar a los jóvenes va por aquí, especialmente en ciudades y zonas urbanas.
¿Qué pasa con los otros casi 20 millones de electores? De acuerdo con un estudio del Consejo Consultivo de Radio y Televisión (CONCORTV), de agosto del 2025, el tiempo que los peruanos dedican para ver televisión o contenido audiovisual, ha crecido, tanto de lunes a viernes como los fines de semana, especialmente el consumo de contenido de las plataformas de “streaming”.
Pero aquí viene lo interesante. Según el mismo estudio, el consumo de la radio regional o local ha aumentado. Incluso el 80% de ciudadanos que la escucha, señala estar satisfecho. Las ciudades donde hay un mayor consumo de este medio de comunicación son Cusco, Ica y Puno. Nótese, es el sur del país.
Entonces, la radio regional o local nuevamente es clave en el proceso electoral en curso. Es el medio de comunicación que los candidatos no deben descuidar. La radio sigue vigente y es escuchada en los lugares más alejados de las ciudades, en aquellos lugares donde no existe Internet. Es la radio que escuchan los pueblos indígenas, por las comunidades campesinas, por los centros poblados, esa radio que les habla en su idioma y de su contexto local.
Una segunda estrategia es el contacto directo, la comunicación cara a cara, ese acercamiento donde el candidato o candidata es “real”. Aquí el contacto directo funciona como un filtro de veracidad. El votante valora contrastar la "imagen" digital con la realidad.
Finalmente, frente a tantos postulantes para las elecciones, la saturación digital puede ser extrema. El candidato o candidata que logre salir de la pantalla y recuperar la comunicación directa podría marcar una diferencia competitiva real.