La Guardia Civil investiga la conexión entre seis trabajadores de la estación de la ITV de Ondara, en Alicante , y un agente del instituto armado detenido hace un par de meses, en el marco de una presunta trama dedicada a cometer fraudes en inspecciones técnicas de vehículos en mal estado a cambio de dinero. Según fuentes cercanas a la investigación consultadas por ABC , los implicados supuestamente cobraban por hacer la vista gorda y pasar la revisión de la ITV a vehículos con deficiencias, hipótesis que alcanzaron los investigadores a raíz de unos audios extraídos del volcado del teléfono móvil del agente arrestado a final de año, en los que mencionaría a dichos empleados. Por ello, este pasado lunes agentes de la Guardia Civil se personaron en la estación de Ondara para detener a seis de los ocho trabajadores , situación que provocó colas y retrasos en el servicio que presta las instalaciones alicantinas durante toda la jornada. Tras tomar declaración, fueron puestos en libertad. La Benemérita investiga a los empleados por presuntos delitos de falsedad documental y contra la seguridad vial , aunque no se ha cerrado la vía que pudieran verse implicados en otros dos de pertenencia a grupo criminal y corrupción continuada entre particulares, de acuerdo con las pesquisas practicadas. Por su parte, Sitval , la Sociedad Valenciana de la ITV, ha iniciado una investigación interna para tratar de esclarecer las presuntas conexiones de la trama que salpican a sus empleados, los cuales han negado de manera rotunda cualquier implicación, aludiendo que no conocían al agente arrestado y que nunca han hablado con él. El director de Sitval, Javier López Mora, se desplazó este lunes hasta Ondara para verse cara a cara con los trabajadores de la estación. En paralelo, la Guardia Civil mantiene en curso la investigación, sin ofrecer más lujos de detalles, con el objetivo de localizar los vehículos cuya inspección técnica pudo ser manipulada y actualmente no son aptos para circular, con el riesgo que ello supone.