El empate que el
Manchster City cosechó en Londres ante el
Tottenham (2-2) podría saber un poco mejor si no fuera por cómo se dio. Y es que, después de dominar la primera parte e irse al descanso con una cómoda ventaja de 0-2, el equipo de Pep Guardiola se vino completamente abajo en la segunda y acabó dejando que el equipo de un cuestionado Thomas Frank diera la vuelta a la situación y se marchara con un empate que les sabe a gloria teniendo en cuenta la lamentable temporada que llevan.
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