Si la movilidad en el área metropolitana de Barcelona ya es complicada de por sí los días laborables, estos últimos días aún lo están siendo más.
Las incidencias recurrentes en el transporte público, especialmente en la red ferroviaria de Rodalies, están teniendo un impacto directo en miles de trabajadores y estudiantes que dependen a diario del tren para desplazarse al centro. Y es que cuando el sistema falla,
la presión se traslada de inmediato a las principales carreteras de entrada a la ciudad condal.Seguir leyendo...