El concurso para hacerse con la explotación de las cafeterías situadas en cuatro centros sociales de Alicante vuelve a quedar desierto. Después de que ninguna empresa se haya presentado a la licitación (con un canon anual de entre 800 y 3.000 euros, en función de la ubicación), el Ayuntamiento busca fórmulas para prestar el servicio a los usuarios.