El restaurante en un molino gallego que ha encendido las redes
Enclavado en la ribera del río Arenteiro, este antiguo molino de piedra ha sido reconvertido en uno de los restaurantes más singulares de Galicia. Su cuidada restauración, que respeta la arquitectura tradicional gallega, lo convierte en un destino que fusiona historia, diseño y alta gastronomía. Pero no es solo su estética lo que ha captado la atención del público: su localización, en pleno corazón natural de la provincia de Ourense, lo convierte en una experiencia sensorial completa.
El restaurante se encuentra junto a un bosque frondoso y un caudal que atraviesa la terraza acristalada, donde los comensales disfrutan del rumor del agua mientras degustan una cocina centrada en producto local. Esta simbiosis entre entorno natural y propuesta gastronómica ha multiplicado su visibilidad en redes sociales, convirtiéndose en uno de los lugares más compartidos del año en Galicia.
Una carta que rinde homenaje al origen
La propuesta culinaria del molino apuesta por ingredientes de cercanía y temporada. Destacan las carnes gallegas maduradas, preparadas a la brasa con una técnica depurada que resalta su sabor auténtico. También brillan los pescados de lonja y los entrantes con guiños a recetas tradicionales reinterpretadas con un enfoque contemporáneo.
Los postres, lejos de ser un mero cierre, elevan la experiencia con presentaciones delicadas y sabores equilibrados. La carta de vinos, por su parte, recorre denominaciones gallegas que complementan cada plato, con especial protagonismo de los tintos y blancos del Ribeiro y la Ribeira Sacra.
Una terraza convertida en icono
Uno de los principales reclamos visuales del restaurante es su terraza sobre el río. En los meses cálidos se abre completamente, permitiendo una inmersión total en el paisaje. Las luces tenues al atardecer, el sonido del agua y la vegetación frondosa crean una atmósfera difícil de replicar.
Este entorno ha hecho del lugar uno de los más fotografiados del panorama gastronómico gallego. Influencers, viajeros y amantes de la cocina lo han convertido en una parada obligada en sus rutas por el interior de Galicia. La experiencia va más allá de la comida: es una invitación a reconectar con lo esencial, en un espacio donde el tiempo parece detenerse.
Destino con alma en el corazón de Ourense
La localización del restaurante permite al visitante complementar su visita con un recorrido por la comarca de O Carballiño, rica en patrimonio, cultura y senderos naturales. Esta zona, menos transitada por el turismo masivo, está ganando protagonismo gracias a iniciativas como la de este molino, que recuperan espacios con valor histórico y los proyectan hacia el futuro con sensibilidad y visión.
En un contexto donde la autenticidad es cada vez más valorada, este restaurante en Galicia demuestra que es posible ofrecer una experiencia de alto nivel sin renunciar al respeto por el entorno, la tradición y el producto local. Un rincón que ha encontrado el equilibrio entre lo visual y lo esencial, y que se ha ganado, con justicia, su lugar en la lista de imprescindibles gastronómicos de 2024.