Hay algo que comparten todos los entrenadores y es que intentan buscar aliados en el terreno de juego, futbolistas que actúen como técnicos.
Pedro Villar (18 años) es uno de ellos, una extensión. "Es disciplinado no, lo siguiente", comenta alguien que le conoce bien. Llegó al
Barcelona procedente del
Val Miñor, junto a
Dro, uno de sus mejores amigos. Es una pieza clave en el centro del campo del Juvenil A de
Pol Planas.
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