«Habitaciones en un hotel que esperan abrir en la Luna en 2032». Así han presentado el tema en 'El tiempo justo' (Telecinco), donde Joaquín Prat ha referido que se estaría construyendo una estructura que promete permitir a quienes puedan pagarlo descansar entre las estrellas, con las mejores vistas posibles. Para tratarlo ha hablado en directo con Josep Guijarro, periodista y ufólogo, que ha referido varios puntos clave sobre el proyecto. Guijarro lo primero que ha destacado es que eso de que vayan a poner en marcha el complejo para disfrutarlo en apenas seis años es de «optimistas», unas «previsiones muy optimistas». Según están anunciando la promotora, la compañía GRU Space está exigiendo un pago de reserva de 900 dólares, lo que «no asegura que te seleccionen». Después habría que pasar un cribado, estar entre los candidatos finalmente elegidos y «pagar hasta un millón de dólares». «El marketing es maravilloso, eso está claro, porque al leer el titular parece que sí tendríamos la posibilidad de viajar a la luna, cuando realmente se trata de algo complejamente extraordinario», ha sentenciado. En plató han hecho bromas al respecto, sobre la propuesta, los pagos, los destinatarios del anuncio, y Guijarro ha insistido: «Esto parece algo hecho a tocomocho. No queda nada claro… Habría que mirar las cláusulas del contrato para viajar a la luna y ver qué pasa si no se consigue el objetivo, si no eres seleccionado, porque al final vas dando dinero hasta un total de un millón de dólares». Este experto ha puesto de relieve una de las que considera las reflexiones a realizar a raíz de anuncios como este. Y es el hecho de que empresas privadas, como Blue Space, entre otras, «están conquistando el espacio gracias al turismo espacial y esas inversiones están permitiéndole hacer proyectos que no son capaces de ejecutar las organizaciones espaciales, tipo Nasa». «Esto da una idea de cómo está cambiando el manejo del espacio, con el riesgo que todo ello entraña», ha puntualizado. Tanto Joaquín Prat como Josep Guijarro han valorado cómo habría que leer la información. «La luna no es Benidorm, con temperaturas de entre 120 grados positivos y 170 grados negativos», han dicho. La idea no termina de verla ni uno ni otro y sobre todo el periodista y ufólogo ha enviado un mensaje de precaución y de mantenerse críticos frente a titulares como estos.