Francina Armengol se enfrenta a la posibilidad de ser la primera presidenta del Congreso condenada por la Cámara en lo que va de democracia. El motivo es la agenda de su opaco y polémico viaje a Azerbaiyán y, en concreto, el haber protagonizado actos en un complejo que hace apología de la limpieza étnica cometida contra los armenios. El movimiento de reprobación ha partido del Grupo Popular, cuya portavoz, Ester Muñoz , ha registrado una proposición no de ley para censurar «las actuaciones unilaterales de la presidenta del Congreso de los Diputados al depositar una ofrenda floral en el Monumento de la Victoria y su visita al Museo ». Los populares argumentan que dichos actos suponen «la quiebra de la...
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