Europa (y España) se lanzan a descubrir Brasil: "Exportamos alegría, con seguridad"
Brasil consolida su recuperación turística y registra cifras históricas en la llegada de visitantes internacionales, impulsadas principalmente por el crecimiento del mercado europeo y la ampliación de la conectividad aérea. Según datos oficiales de Embratur, el país recibió en 2025 un total de 9,3 millones de turistas extranjeros, la mayor cifra registrada hasta la fecha.
El presidente de Embratur, Marcelo Freixo, destaca en conversación con LA RAZÓN la magnitud de este crecimiento y subraya su carácter histórico. "9,3 millones de visitantes es el récord de todos los tiempos, porque el anterior de 2024, era 6,7 millones y nunca se había pasado de los 6 millones. Pero en 2025 llegamos a esos 9,3 millones de turistas, que es un crecimiento del 37%, el mayor del mundo", afirma.
El crecimiento del sector ha tenido también un impacto económico significativo. Los visitantes internacionales generaron 6.624 millones de euros en ingresos para el país, mientras que solo en los primeros once meses del año el gasto de turistas extranjeros superó los 6.460 millones de euros, con un aumento del 8,4% respecto al mismo período del año anterior.
Freixo atribuye parte de este éxito a la estrategia basada en análisis de datos aplicada por el organismo de promoción turística. "En Embratur construimos un centro de inteligencia de datos. Ahora sabemos perfectamente cuántos turistas llegan, de dónde vienen, cuándo vienen y cuánto gastan. La información es la cosa más preciosa del mundo. Es un paso muy decisivo para el crecimiento del turismo", señala.
Europa impulsa el flujo turístico
Europa se ha convertido en uno de los principales motores de este crecimiento. En los últimos tres años, la llegada de turistas europeos a Brasil aumentó un 96,5%, pasando de 901.600 visitantes en 2022 a una previsión de 1,8 millones en 2025. Respecto a 2024, el crecimiento es del 19,57%.
Según Freixo, la diversidad territorial del país permite diseñar estrategias específicas para distintos mercados emisores. "Brasil es muy grande, no hay un Brasil. Tenemos Amazonía, la Mata Atlántica, Río, São Paulo, Curitiba, Nordeste, el Pantanal... destinos muy diversos. Ahora, con la inteligencia de datos podemos orientar a cada cliente según sus gustos al destino que busca", detalla.
Este aumento se explica en gran medida por la expansión de la conectividad aérea. Actualmente existen 38 rutas directas entre Brasil y Europa, que permitieron operar 16.601 vuelos en 2025, un 10,2% más que el año anterior. Para 2026 se prevé que el número ascienda a 17.820 vuelos. Asimismo, la oferta de asientos creció un 9,8 %, alcanzando los 5,1 millones de plazas disponibles.
Para el responsable de Embratur, la mejora de la conectividad aérea ha sido clave en la recuperación del destino y en su posicionamiento internacional. "Brasil regresa a un lugar de respeto. No se visita un país que no se respeta. Por eso la ampliación de la malla aérea, que es muy decisiva porque nosotros estamos en un océano de distancia de Europa, un océano de distancia de Estados Unidos. Brasil es un país continental. Brasil es dos veces Europa", subraya.
España gana posiciones
Por su parte, España se consolida como un socio estratégico en el crecimiento del turismo hacia Brasil. En 2025 se convirtió en el sexto mayor emisor europeo de turistas al país iberoamericano. En los últimos tres años, la llegada de turistas españoles creció un 92%, pasando de 83.700 visitantes en 2022 a 160.400 en 2025, lo que representa un aumento del 21% respecto al año anterior.
"En 2025 nos visitaron 160.000 españoles. Es el mejor resultado de los últimos 10 años, pero solo representan el 1%. Por tanto, se puede crecer mucho más porque Brasil tiene mucho que ofrecer al turista español, no solo sol y playa”, subraya Freixo.
La conectividad entre ambos países también ha experimentado una expansión notable. Existen seis rutas directas que enlazan ciudades brasileñas como São Paulo, Río de Janeiro, Salvador, Recife y Fortaleza con Madrid y Barcelona. El número de vuelos pasó de 2.046 en 2024 a una proyección de 2.672 en 2025, con un aumento del 30%.
La seguridad, clave del despegue
El flujo turístico entre Brasil y España es cada vez más dinámico. En 2025, más de 593.000 brasileños visitaron España, un 70,7% más que en 2022. Además, el gasto promedio de los turistas españoles en Brasil alcanzó los 1.233,54 euros, mientras que el de los brasileños en España fue de 1.928 euros.
El crecimiento del sector también ha contribuido a la generación de empleo en Brasil. Actualmente, el turismo sostiene 8,2 millones de puestos de trabajo, entre formales e informales, con la creación de 222.000 nuevos empleos formales en 2025.
Freixo defendió además el impacto positivo del turismo en la seguridad y en la percepción del destino. "Brasil es seguro y el turismo contribuye para que la ciudad se vuelva más segura. Cuanto más turismo, más seguridad. Más policía, más personas en la calle, más seguridad. El turismo es una solución. Tenemos una encuesta sobre turistas internacionales que visitaron Río de Janeiro en 2024 y cuando se regresaban les preguntábamos: ¿Volverías a Río, recomendarías viajar a Río? El 95 % dijo que sí. Las personas no regresan a un lugar que no sienten seguro", afirmó.
Volar por todo Brasil con "alegría"
El acceso al país se concentra principalmente en São Paulo, principal puerta de entrada aérea internacional. Sin embargo, muchos viajeros continúan su recorrido hacia otros destinos turísticos del país. "Los ingresos de los turistas internacionales principalmente son por São Paulo. São Paulo tiene dos aeropuertos internacionales, pero las personas que ingresan a Brasil por São Paulo no necesariamente se quedan allí. Van para las Cataratas, para la Amazonía", indica Freixo.
En ese sentido, destacó nuevas herramientas para facilitar la movilidad interna, como el Azul Brazil Air Pass, un pase que permite combinar distintos vuelos domésticos dentro de Brasil con una única tarifa. Los precios parten de 408 euros para viajes de hasta cuatro destinos y una estancia de hasta 14 días, y pueden alcanzar los 511 euros para itinerarios con hasta ocho destinos y una permanencia de hasta 30 días en vuelos operados por Azul.
Freixo también subrayó los factores culturales que posicionan a Brasil como destino diferencial para el visitante europeo. “El turista español busca sol y playa, pero también gastronomía y cultura. Y alegría. La alegría es un producto esencial. No podemos vivir solamente de trabajo. Necesitamos un sentido de vida más amplio. Y el principal producto de exportación brasileña es la alegría, no el café. Alegría tenemos de sobra”, concluyó.