Rodman refuerza su papel clave en Defensa con un encargo estratégico que va más allá de lo anunciado
La Dirección de Gestión Económica de la Armada, órgano dependiente del Ministerio de Defensa, ha adjudicado al astillero gallego Rodman Polyships la construcción de tres nuevos patrulleros de vigilancia de zona. El contrato alcanza un importe total de 10,4 millones de euros y establece un plazo de ejecución de dos años para la entrega de las embarcaciones.
La adjudicación refuerza el papel de la industria naval de la ría de Vigo en los programas de seguridad y defensa del Estado. La propuesta presentada por el grupo con sede en Meira fue considerada la más ventajosa para la administración tanto en términos técnicos como económicos, según la documentación oficial publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público.
Un contrato estratégico para la vigilancia marítima
El encargo contempla la construcción de tres patrulleros diseñados para misiones de vigilancia de zona, seguridad costera y control de espacios marítimos. Se trata de unidades destinadas a reforzar las capacidades operativas de la Armada en labores de protección del litoral, control del tráfico marítimo y apoyo a operaciones de seguridad.
A partir de este punto se conoce el dato clave del contrato: la inversión pública asciende a 10,4 millones de euros para las tres embarcaciones, una cifra que sitúa este proyecto entre los encargos más relevantes del segmento de patrulleros ligeros adjudicados en los últimos años en España.
Plazo de ejecución y exigencias técnicas
El contrato establece un plazo máximo de dos años desde su formalización para la entrega de las tres unidades. Durante este periodo, el astillero deberá completar todas las fases del proyecto, desde la ingeniería de detalle hasta la construcción, armamento básico y pruebas de mar.
Las especificaciones técnicas exigen embarcaciones adaptadas a misiones prolongadas de vigilancia, con alta maniobrabilidad, sistemas de navegación avanzados y capacidad para operar de forma eficiente en diferentes condiciones meteorológicas. Este tipo de patrulleros se ha convertido en un elemento clave para el control de las aguas territoriales y zonas de interés estratégico.
Rodman Polyships y su especialización en patrulleras
Rodman Polyships cuenta con una trayectoria consolidada en la construcción de embarcaciones profesionales de alta velocidad y resistencia. El grupo naval, con instalaciones en Galicia, ha desarrollado durante décadas patrulleras destinadas tanto a organismos públicos como a clientes internacionales.
Este nuevo contrato no supone una incursión puntual en el ámbito de la defensa, sino la continuidad de una línea de trabajo especializada. La empresa ya ha suministrado en ejercicios anteriores patrulleras al Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, destinadas a operaciones de control fiscal, lucha contra el contrabando y vigilancia de costas.
Experiencia previa con organismos del Estado
La entrega de unidades al Servicio de Vigilancia Aduanera durante el pasado ejercicio reforzó la posición del astillero como proveedor de referencia para organismos del Estado. Estas embarcaciones destacan por su velocidad, autonomía y capacidad de intervención rápida, características que también se valoran en los programas de la Armada.
La experiencia acumulada en estos proyectos ha sido determinante para que la propuesta presentada por Rodman fuese considerada la más ventajosa frente a otras candidaturas, especialmente en un contexto de exigencia técnica y control presupuestario.
Impacto en la industria naval de Vigo y Moaña
La adjudicación tiene un impacto directo en la carga de trabajo de la industria naval de la ría de Vigo y, en particular, en el entorno de Moaña y Teis. La construcción de los tres patrulleros garantiza actividad industrial durante al menos dos años, con efectos positivos sobre el empleo directo e indirecto.
El contrato también refuerza el posicionamiento de Galicia como uno de los polos de referencia en la construcción de embarcaciones profesionales y de seguridad en España, un segmento que combina alta especialización técnica con una creciente demanda institucional.
Refuerzo de la soberanía industrial
Desde el punto de vista estratégico, la adjudicación se enmarca en la política de refuerzo de la soberanía industrial en materia de defensa. Apostar por astilleros nacionales permite asegurar el control de los procesos productivos, facilitar el mantenimiento de las unidades y reducir dependencias exteriores en sistemas críticos.
En este contexto, la construcción de patrulleros por parte de un proveedor nacional como Rodman Polyships se alinea con las directrices europeas de fortalecimiento de la base industrial y tecnológica de la defensa.
Un mercado en crecimiento para los patrulleros
El segmento de patrulleros de vigilancia vive un crecimiento sostenido impulsado por el aumento de las necesidades de control marítimo, la protección de infraestructuras críticas y la vigilancia de espacios económicos exclusivos. Tanto la Armada como otros organismos públicos demandan unidades versátiles, eficientes y adaptadas a misiones múltiples.
Este nuevo contrato consolida a Rodman Polyships dentro de un mercado competitivo en el que la experiencia previa, la fiabilidad de las entregas y el cumplimiento de los plazos se han convertido en factores decisivos para futuras adjudicaciones.
Con este encargo, la Armada refuerza sus capacidades operativas y la industria naval gallega suma un nuevo hito que confirma su papel estratégico dentro del sistema de defensa y seguridad marítima del Estado.