Miriam Garlo ha hecho historia en el cine español al convertirse en la primera actriz protagonista sorda nominada a los Premios Goya por su papel en la película 'Sorda' , dirigida por Eva Libertad . «Ha sido muy emocionante, es una sorpresa», confesó a los medios al enterarse de la noticia. Asimismo, revindicó que esta nominación no es solo un reconocimiento artístico, sino también una oportunidad para «hablar de cosas que no se hablaban hasta ahora». Hace referencia en concreto a los pilares necesarios para construir una sociedad verdaderamente inclusiva . «Necesitamos empatía social , que es algo como muy general, pero con la empatía hacemos mucho. Necesitamos ternura y cariño como sociedad, en la mirada y a la hora de relacionarnos», ha reclamado en declaraciones a ABC. Más allá de lo emocional, Garlo reivindica que esta sensibilidad debe traducirse en acciones de los líderes políticos. «Necesitamos que los recursos que tenemos, que los tenemos, se repartan bien», subraya. En este sentido, exige «implementar políticas que pongan el foco en los cuidados y en que las necesidades de las personas estén bien cubiertas», añade. «Sencillamente es que haya intérpretes en todas las instituciones públicas, como mínimo», apunta. En resumen, solicita «que nos ofrezcan los servicios que cualquier ciudadano y ciudadana necesita, pero que en nuestro caso tienen que ver con la accesibilidad y la comunicación», puntualiza. Álvaro Cervantes , que protagoniza 'Sorda' junto Garlo, se ha sumado a la reivindicación de su compañera. El actor catalán denuncia que, durante el rodaje, descubrió que «las personas sordas no pueden ver cine español en las salas porque no es accesible, no está subtitulado». El intérprete considera que esta situación es «muy grave» y debe revertirse de inmediato para buscar la igualdad y la inclusión real: «Las personas sordas tienen los mismos derechos que las personas oyentes y el mismo derecho a acceder a la cultura, y más a la hecha en este país». Miriam Garlo suele sorprender a los espectadores de la película por su capacidad para hablar perfectamente. A diferencia de su personaje, Garlo no nació sorda, sino oyendo con normalidad. Fue un episodio médico inesperado el que cambió su vida a los siete años. Una reacción adversa al ácido acetilsalicílico le provocó una pérdida del 70% de la audición. Desde entonces, aprendió a comunicarse leyendo los labios. En una conversación con Mara Torres para 'El Faro', de la Cadena Ser, la actriz recuerda que no conserva memoria sonora de aquella etapa previa: «Todos mis recuerdos son imágenes». También admite que le llevó tiempo reconocerse como persona sorda y que durante años escondió ese dolor «para proteger a quienes me rodeaban». Fue dos décadas después del incidente cuando dio «un volantazo» que la llevó a reconciliarse consigo misma.. A los 30 años, en plena crisis personal, empezó a «soñar en lengua de signos» y comprendió que su identidad siempre había sido sorda, explica a eldiario.es. «En ese momento yo me doy miedo a mí misma y veo que tengo que cambiar la situación. Ahí empiezo a aprender lengua de signos y entro en contacto con la comunidad sorda», relata. Esto, concluye, fue como volver a nacer: «Ahí empieza la segunda vida ».