Aleix Espargaró es uno de esos pilotos cuya influencia va mucho más allá de las estadísticas. Su nombre no figura en la lista de campeones del mundo ni su palmarés está repleto de victorias, pero
su huella en la historia reciente de MotoGP es profunda y reconocida dentro del paddock. 'Il Capitano' ha sido una pieza clave en proyectos que parecían imposibles y que, gracias a una mezcla de talento, trabajo, liderazgo, constancia y una
capacidad extraordinaria para desarrollar motos, acabaron peleando en lo más alto e incluso conquistando campeonatos. Primero con
Suzuki, después con
Aprilia y ahora como figura esencial en el renacer de
Honda, el 41
se ha consolidado como uno de los grandes referentes técnicos de la categoría reina.
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