Sam Darnold, el quarterback que veía fantasmas
«Estoy viendo fantasmas». Esa frase condenó a Sam Darnold durante mucho tiempo en la NFL. Jugaba con los Jets y estaba en uno de sus primeros años en la Liga. Enfrente estaban los Patriots, su rival de esta noche por la Superbowl, pero con Bill Belichick en el banquillo. Agujerearon la defensa y la línea ofensiva de los Jets de tal manera y Darnold se sentía tan impotente que una de las veces que se dirigía al banquillo se le pudo oír cómo decía con el micrófono abierto la famosa frase, que rápidamente se convirtió en un meme.
Incluso un portal hispanoamericano de deportes llegaba a preguntarse hace unos días si Darnold era el peor quarterback que había llegado a la Super Bowl. Los números confirmaban que no en la misma publicación, pero las dudas lo han seguido acompañado durante todas estas temporadas.
Han pasado siete años desde entonces y Darnold, que ahora tiene 28 años, ha tenido que jugar en cinco equipos para conseguir una oportunidad en la Super Bowl. Se la ha ganado en el campo en una final de conferencia casi perfecta contra Los Ángeles Rams. «Casi me olvido de eso, así que gracias», dijo cuando le preguntaron en la conferencia de prensa posterior a ese partido por el «incidente» con los fantasmas.
«No hay problema. Creo que había muchas cosas que no sabía en ese momento, así que voy a seguir aprendiendo y creciendo en este gran deporte. Hay muchas cosas en las que puedo mejorar incluso a partir de hoy. Siento que fallé algunos lanzamientos que no debería haber fallado. Hay algunas cosas en la ofensiva que creo que podemos hacer mejor», admitía hace dos semanas.
En la final de Conferencia completó tres touchdowns y se impuso al que ha sido nombrado mejor jugador del año, el quarterback de los Rams Matthew Stafford. Darnold es el primer mariscal de campo de su generación que llega a luchar por la Super Bowl. Josh Allen y Lamar Jackson parecían destinados a hacerlo antes, pero será Darnold el que pueda cazar a sus fantasmas esta madrugada.