Asistimos a un nuevo atropello contra la tauromaquia, pero sobre todo contra la libertad. Deberían dejar que los padres eduquen a sus hijos según sus propios valores y parámetros, y que tengan la libertad de transmitirles un mundo artístico y cultural que ha sido, es y será parte esencial no solo de la cultura de nuestro país, sino del patrimonio mundial. Como no logran imponer otras medidas, intentan atacarla desde la raíz, desde abajo, para evitar que se fomente el mundo taurino. Se trata de un atentado directo contra la tauromaquia. Desde niño quise ser torero y puedo afirmar con claridad que la tauromaquia me hizo mejor persona. A través del mundo del toro he interiorizado los valores más importantes...
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