Insuperable. Este hombre reparte paz, alegría y buena comida entre sus asiduos clientes y nuevos comensales en el restaurante «One-One», un rinconcito afrancesado situado en una esquinita de la calle Valdés en su confluencia con la calle Rafael Terol, en Alicante. Genio y figura. Buena cocina cargada de filosofía: ha sido capaz de combinar la gastronomía con el pensamiento. En cada conversación aporta una frase nueva de su popular y sincero diccionario. Su oferta forma parte de sus palabras, de sus relatos: armonía, belleza, magia potagia, provocación, cultura y sonrisas. Esta es la crónica del gran Bartolo, un anfitrión amable.