El inesperado producto que arrasa en el mercado e Vitoria
El Mercado de la Almendra consolida su atractivo en Vitoria
Celebrado el pasado sábado en el centro histórico de Vitoria-Gasteiz, el Mercado de la Almendra se ha consolidado como uno de los principales focos de comercio local y turismo gastronómico en la capital alavesa. Esta cita mensual no solo es una plataforma para productores de la zona, sino también un punto de encuentro para quienes valoran la tradición y la calidad de los productos elaborados en Álava.
El evento, que se organiza el primer sábado de cada mes, cuenta con una ruta de pintxos, espectáculos callejeros y actividades culturales que dinamizan el casco viejo. Pero más allá del ambiente, hay productos que captan especialmente la atención del público.
Un aceite que concentra todas las miradas
En esta edición, el protagonista indiscutible ha sido el aceite de Rioja Alavesa, un producto con denominación de origen que ha generado largas colas en los puestos donde se ofrecía. Este aceite, elaborado a partir de la variedad autóctona Arróniz, ha despertado el interés no solo de compradores habituales, sino también de visitantes que lo descubren por primera vez.
La campaña de recogida de la aceituna en Rioja Alavesa finalizó hace pocas semanas, y muchas de las botellas presentadas en el mercado eran de la primera prensada. Esto ha incrementado su atractivo, al tratarse de un aceite fresco, sin filtrar, de sabor intenso y alto valor nutricional.
Producción limitada y alta demanda
La Rioja Alavesa no es solo tierra de vino; su aceite está ganando protagonismo gracias a las condiciones climáticas y edafológicas únicas que permiten una producción de calidad, aunque limitada. Precisamente por esa escasez relativa, muchos visitantes del mercado acudieron con la intención de adquirir una o varias botellas, conscientes de que no siempre es fácil encontrarlas fuera de la comarca.
Los productores destacan que el aceite virgen extra de esta zona destaca por su perfil equilibrado, notas verdes, amargor medio y una acidez extremadamente baja, lo que lo convierte en una opción gourmet para quienes buscan lo mejor del producto local.
El renacer del producto local como motor turístico
El caso del aceite de Rioja Alavesa es un ejemplo más del auge que están experimentando los productos de cercanía en Euskadi. Ferias como el Mercado de la Almendra no solo fortalecen la economía circular, sino que fomentan un turismo consciente y vinculado a la identidad territorial.
Además, iniciativas como esta permiten a pequeños productores acceder directamente al consumidor, eliminando intermediarios y revalorizando su trabajo. En un momento en que el consumidor valora cada vez más la trazabilidad y sostenibilidad, el éxito de este tipo de productos no hace más que crecer.
Un escaparate para otros productos alaveses
Si bien el aceite ha acaparado la atención en esta edición, otros productos también han tenido su espacio. Quesos, miel, mermeladas, embutidos, pan artesano o pasteles tradicionales completaban una oferta variada que refleja la riqueza agroalimentaria del territorio alavés.
El Mercado de la Almendra, al margen de su función comercial, se está convirtiendo en una plataforma para visibilizar estas pequeñas joyas gastronómicas que no siempre llegan a las grandes superficies, pero que encuentran en eventos como este su mejor escaparate.
Próxima cita: primeros aceites, nuevas expectativas
Con la buena acogida del aceite de Rioja Alavesa en esta edición, los organizadores ya prevén que las próximas citas mensuales mantendrán o incluso superarán esta demanda. Muchos de los visitantes ya han marcado en su calendario el próximo primer sábado, esperando encontrar nuevas botellas y, quizás, alguna otra sorpresa en los puestos del mercado.
El Mercado de la Almendra no solo celebra el producto, sino también el vínculo entre el productor y el visitante. Y en este vínculo, el aceite de Rioja Alavesa ha encontrado su espacio de reconocimiento y éxito.