A punto de cumplirse el cuarto aniversario del naufragio del buque gallego Villa de Pitanxo, que en febrero de 2022 se cobró la vida de 21 de sus 24 tripulantes, el cerco se estrecha sobre los supuestos responsables de la tragedia. La Fiscalía señala por el accidente tanto al capitán del pesquero, Juan Padín Costas, como a dos responsables de la empresa armadora, José Antonio Nores Rodríguez y José Antonio Nores Ortega. En un escrito al que ha tenido acceso ABC, en el que solicita a la Audiencia Nacional que dicte auto de incoación contra los tres investigados —es decir, que dé por cerrada la fase de instrucción para sentarlos en el banquillo—, el fiscal detalla un cúmulo de irregularidades, tanto atribuibles a Pesquerías Nores, la empresa armadora, por el estado del buque antes de partir, como a las maniobras y decisiones adoptadas por el patrón ya en aguas de Terranova, supuestamente causantes del hundimiento. El fiscal llega a reprochar a los tres su «grosero desprecio por la vida» de la tripulación. «La verdad siempre sale a flote, y esta verdad es muy grande y muy contundente», remachó este domingo, en un audio enviado a los medios, María José Dopazo, portavoz de las familias víctimas del naufragio. Nunca llegaron a encontrarse los cuerpos de 12 de los 21 fallecidos. Solo hubo tres supervivientes: el patrón; un sobrino suyo, también tripulante; y el marinero Samuel Koufie. De este último, las familias siempre han destacado su papel heroico al intentar ayudar a sus compañeros y contar la verdad de lo sucedido, frente a las versiones exculpatorias de Padín, su sobrino y la empresa armadora. (en elaboración)