Está que da miedo
Lucca, que venía con el envión anímico de haber superado instancias previas con mucha garra (incluyendo aquella victoria ante Palumbo que marcó un antes y un después en su confianza), saltó a la cancha con un plan de juego agresivo. En el primer set, aunque Guerisoli intentó imponer su experiencia, Marcos logró quebrar en los momentos justos para llevarse el parcial por 6-3.
La segunda manga fue un monólogo del ganador. Con una movilidad envidiable y mucha precisión en sus golpes de fondo, Lucca desbordó por completo a un Guerisoli que no encontró respuestas tácticas para frenar la embestida. El 6-1 definitivo refleja la superioridad mostrada en por Marcos en El Abierto,dejandole posicionado como un rival de temer de cara a la definición.