El impactante derechazo del juvenil
Iker Zufiaurre desde afuera del área que se clavó en un ángulo resultó un engaño. Ese golazo maquilló la dura derrota de
Boca. Es que el equipo de Claudio Ubeda pudo terminar goleado por Vélez. Sin embargo, terminó cayendo solo 1-2 porque los de Liniers desperdiciaron un par de chances y por ese grito sobre el final del chico proveniente de las divisiones menores.
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