La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo dio su visto bueno a finales de enero a la Denominación de Origen Protegida (DOP) Garbanzo Campiña de Córdoba . ABC ha hablado con el coordinador del proyecto, Íñigo Prieto , para conocer la repercusión de esta declaración. -¿Qué supone este paso? -Un paso enorme en el proceso de transformación que estamos llevando a cabo para este cultivo en Córdoba. Esta aprobación por parte de la Junta de Andalucía quiere decir que la Administración pública, no solo está de la mano de la asociación que impulsa este proyecto, sino que avala todo el contenido del pliego presentado. De este modo, los 28 municipios incluidos en la documentación se quedan dentro de la DOP. El Garbanzo Campiña de Córdoba será el primer sello de calidad de este alimento en Andalucía y unas de las pocas en España. Creemos que muchos agricultores e industrias van a querer sumarse a esta iniciativa. -¿Qué plazos manejan para que la UE dé el visto bueno definitivo? -Tras la aprobación por parte de la Junta, el expediente se eleva a Bruselas a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Entendemos que este trámite en Europa es lento , pero sabemos que se va a aprobar en algún momento. Entre enero y junio el objetivo es poner en marcha el consejo regulador. Para ello realizaremos una especie de sondeo en el que preguntaremos a los agricultores y a las industrias quiénes están interesados en formar parte del marco. Después se elaborará un reglamento y se enviará a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural para su aprobación o para que nos indiquen las modificaciones que sean necesarias. -¿Cuándo estará amparada la primera cosecha de garbanzo cordobés? -Tras la constitución del consejo regulador, se llevarán cabo las primeras certificaciones de las cosechas de aquellas producciones que estén interesados. Esto quiere decir que parte del garbanzo que se recoja este año ya podría estar amparado , aunque somos conscientes de que todo el proceso será gradual. No esperamos este primer año muchas suscripciones, sino que esto irá poco a poco. Confiamos en que los grandes productores actúen como focos de atracción a los de menor tamaño. -¿Hay algún estudio que indique cuál es el potencial de la DOP en forma de superficie y agricultores? -En cuanto a la superficie, sabemos la cantidad media que se ha ido sembrando en los últimos cinco años en la provincia es de unas 4.000 hectáreas. Nuestra intención es que esa cifra se incremente con el paso del tiempo. Hay que recordar que los agricultores, para poder recibir las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) , están obligados a reservar un 5 por ciento de sus tierras a leguminosas y el garbanzo es una alternativa interesante dentro de este grupo. -¿Confía en que el sello de calidad sea un acicate en lo que se refiere a la ampliación de los mercados de este cultivo? -Por supuesto. La DOP tiene distintos retos y uno de ellos es dar visibilidad al garbanzo de Córdoba tanto a nivel provincial, regional, nacional e internacional. Poco a poco iremos presentando este producto en ferias como Fitur o eventos relevantes del ámbito agroalimentario. Vincularemos esta marca a la ciudad de Córdoba y con el resto de las denominaciones de origen existentes en la provincia. Queremos pertenecer a este selecto grupo de alimentos diferenciados que hay en nuestra tierra. -¿Qué características principales tiene el garbanzo que se va a amparar? -La variedad que está amparada es el blanco lechoso frente a las otras modalidades, que son el pedrosillano y el castellano. En nuestro caso, el garbanzo se caracteriza por su calibre grande al tener 7 milímetros en adelante , no es totalmente redondo, sino que tiene algunas aristas que le dan una forma irregular y es de un color que varía entre el beis y el blanco. Destaca el hecho de que tiene un punto de cochura muy bajo gracias a los suelos arcillosos donde se siembra, algo que es muy interesante, y su piel es fina, lo que provoca que su sabor en boca sea muy elegante. -¿Cómo ha sido el camino para conseguir el objetivo? -No ha sido fácil. Llevamos casi cinco años trabajado en este proyecto. La idea original es del gerente del Cortijo La Reina, José María Cabrera, que fue quien lo propuso a distintas entidades, como la Universidad de Córdoba (UCO), Asaja o el Ifapa. En este tipo de iniciativas hay que ser constante y ha sido necesario elaborar un informe técnico muy ambicioso en el que hemos analizado suelos de más de 30 fincas ubicadas por toda la provincia de Córdoba. -Córdoba va a contar ya con ocho denominaciones de origen protegidas a partir de ahora. ¿Qué beneficios conseguirá el sector agroalimentario cordobés? -El sector del garbanzo no es tan grande como el del aceite de oliva u otros productos amparados en la provincia, pero sí es verdad que las industrias de este cultivo, sobre todo las envasadoras, ya se han puesto en contacto con nosotros para poder formar parte de la DOP. -¿Cómo afectan las cuantiosas lluvias de las últimas semanas a este cultivo? -La mayoría del garbanzo se suele sembrar en primavera , por lo que estas precipitaciones tan elevadas aún no le han afectado demasiado. Sí pueden haberse visto perjudicados algunos agricultores que decidieron adelantar la siembra al invierno. Aún estamos a tiempo de que haya una buena cosecha. También es cierto que el garbanzo requiere poca agua para su desarrollo.