El Ayuntamiento de Alicante desistió a principios de año de la construcción de 32 viviendas públicas en el barrio de San Blas. Después de que el concurso para las obras quedara desierto, al no presentarse ninguna empresa interesada, el gobierno local cambió de fórmula y se inclinó por la venta de la parcela a un promotor privado a cambio, además, de la cesión de un mínimo de tres inmuebles. La misma fórmula empleada en el Plan Vive de la Generalitat y en la polémica promoción de Les Naus, que ahora el PSOE quiere detener para evitar "otro pelotazo".