La suspensión del
Rayo Vallecano-Real Oviedo previsto para el sábado 7 de febrero en Vallecas ha desatado un sinfín de reacciones contrarias a la gestión de
Javier Tebas. Y es que
LaLiga decidió cancelar el partido debido al mal estado del terreno de juego, perjudicando sobre todo al equipo asturiano y a sus aficionados, que ya se encontraban en Madrid en el momento en el que se confirmó el aplazamiento.
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