Pedro Sánchez estuvo en Huétor-Tájar este lunes, pero no vio a sus vecinos, o sí desde muy lejos, como pequeñas figuras. Escuchó los silbidos desde la distancia, más de 200 metros separaban el micro para la rueda de prensa del presidente, del primer vecino apostado en varias líneas de vallados , con cinta de precinto policial, esta lejos. Las ocas, juguetonas, eran el autóctono no invitado por su carné socialista más cercano a la visita. En el puente viejo de Huétor-Tájar, el micro con megafonía se erigía pensando en que detrás no hubiera población. Solo una zona anegada. Entre los vecinos y Sánchez había un puente derrumbado con el Genil tomando la calzada y los vallados. En los laterales dos...
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