Cuba profundiza su crisis energética: suspende suministro aéreo y Rusia abre contactos para ayudar con combustible
La crisis energética que atraviesa Cuba se intensificó en los últimos días, obligando al gobierno a adoptar medidas de emergencia y a buscar apoyo internacional. Desde este martes 10 de febrero, la isla suspenderá durante un mes el suministro de JetFuel a las aerolíneas que operan vuelos internacionales, una decisión motivada por la escasez de combustible.
Según confirmó a la agencia AFP un ejecutivo de una aerolínea europea, la aviación civil cubana notificó que no habrá suministro de combustible de aviación a partir de la medianoche del lunes. La medida obligará a las compañías de largo recorrido a realizar escalas técnicas fuera del país para abastecerse, mientras que los vuelos regionales podrían operar con normalidad. Air France informó que mantendrá su ruta a La Habana con una escala técnica en otro país del Caribe.
Este escenario se produce en paralelo a un endurecimiento de la presión de Estados Unidos sobre la isla. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó este lunes que Rusia inició conversaciones con el gobierno cubano para prestar ayuda frente a lo que calificó como “medidas asfixiantes” impuestas por Washington.
Peskov sostuvo que estas prácticas “han causado múltiples dificultades” a Cuba y explicó que Moscú está negociando con sus “amigos cubanos para encontrar posibles soluciones”, o al menos para proporcionar la asistencia posible. La situación se agravó tras el fin del suministro de petróleo desde Venezuela, luego de la detención del presidente Nicolás Maduro en una operación militar de Estados Unidos a comienzos de enero.
Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez denunció una “cruel agresión” que busca “doblegar la voluntad política de los cubanos”, mientras que el presidente Miguel Díaz-Canel ha insistido en la disposición del país al diálogo.
En este contexto, México envió a la isla dos buques con 814 toneladas de ayuda humanitaria. El gobierno de Claudia Sheinbaum negocia además una eventual entrega de petróleo sin enfrentar sanciones de Washington, luego de que el presidente Donald Trump advirtiera sobre posibles aranceles a los países que suministren crudo a Cuba.
Como parte de las medidas internas, el gobierno cubano anunció una semana laboral de cuatro días, teletrabajo en el sector estatal, restricciones en la venta de combustible, reducción del transporte interprovincial y el cierre de algunos establecimientos turísticos. También se acortarán las jornadas escolares y las universidades funcionarán de manera semipresencial, con el objetivo de priorizar la producción de alimentos, la generación eléctrica y las actividades que aportan divisas.