En el mismo fin de semana que el
Barça derrotó al
Mallorca con nueve jugadores catalanes, con siete canteranos en el once, el
Liverpool-Manchester City, entre los dos últimos clubes campeones de la Premier, se parecía poco a un tradicional partido de la liga inglesa. De los 22 protagonistas iniciales, solo dos jugadores eran de nacionalidad inglesa.
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