Lindsey Vonn, tras su accidente en el que se rompió la tibia y que necesitará varias operaciones: "No me arrepiento"
Lindsey Vonn rompió su silencio después del accidente que sufrió en el Descenso de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, prueba en la que intentó competir con el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda roto y que ha despertado todo tipo de debates: ¿fue una temeridad? ¿debió hacer caso a los médicos? ¿mereció la pena? A través de Instagram, la leyenda del esquí puso un mensaje en el que explicó que tiene rota la tibia y necesitará varias operaciones para recuperarse, y que su lesión en la rodilla no tuvo nada que ver con el accidente que sufrió.
Esta es su carta íntegra:
"Ayer mi sueño olímpico no terminó de la forma en que soñé. No fue un final de cuento hadas, simplemente es la vida. Me atreví a soñar y había trabajado muy duro para lograrlo. Porque en Descenso la diferencia entre la estrategia y una lesión catastrófica puede ser tan pequeña como 5 pulgadas.
Por esas cinco pulgadas mi brazo derecho se enganchó dentro de la puerta, retorciéndome y dando lugar a mi accidente. Mi ligamento y heridas pasadas no tuvieron nada que ver con mi accidente en absoluto. Desafortunadamente, he sufrido una fractura compleja de tibia que actualmente está estable pero que requerirá múltiples cirugías para arreglarse correctamente.
Aunque ayer no terminó como esperaba, y a pesar del intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento. Estar en la puerta de salida fue una sensación increíble que jamás olvidaré. Saber que estaba allí con la oportunidad de ganar fue una victoria en sí misma. También sabía que correr era un riesgo. Siempre fue y siempre será un deporte increíblemente peligroso.
Y similar a las carreras de esquí, tomamos riesgos en la vida. Soñamos. Amamos. Saltamos. Y a veces caemos. A veces nuestros corazones están rotos. A veces no alcanzamos los sueños que sabemos que podríamos tener. Pero esa es también la belleza de la vida; podemos intentarlo.
Lo intenté. Soñé. Salté.
Espero que si algo aprendieron de mi trayectoria, sea que todos tengan el coraje de atreverse a lo grande. La vida es demasiado corta para no arriesgarse. El único fracaso en la vida es no intentarlo.