Podemos se extingue en Aragón. Lo ha hecho pese a la solidez y calma demostrada por su candidata , María Goikoetxea, en los debates televisados, por ejemplo. A Goikoetxea la han penalizado muchas cosas . Entre otras, haber sido el escenario escogido por Irene Montero para pregonar el reemplazo que darán a los nacionales con extranjeros, gracias a la propuesta de regularización de inmigrantes que han logrado pactar con el PSOE. Zaragoza ha sido la plataforma donde durante las últimas semanas se ha asistido al enfrentamiento de Pablo Iglesias con Vito Quiles tras participar en un acto de la candidata Goikoetxea y también donde ambos hicieron la propuesta calificada de disparate por muchos ciudadanos: cambiar el nombre de Zaragoza por «Zaragaza» por solidaridad con el pueblo palestino. De la capital aragonesa Zaragoza a ZaraGaza para recordar que en Gaza hay muchos palestinos que han sufrido un «genocidio» y lo están pasando muy mal, según la formación. El domingo 8-F, después del batacazo sufrido por la formación de Ione Belarra, Zaragaza, con su nombre transformado, se convirtió en 'trending topic' en las redes sociales. Muchos votantes de Podemos no entendieron la propuesta. Otros no simpatizantes la tildaron de delirio por parte de los morados. En todo caso, Podemos desaparece de las Cortes de Aragón, que pasa de ser un Parlamento a ocho voces, a seis. Goikoetxea abusó de una palabra para hacer campaña, la rasmia o tesón y esfuerzo aragonés; no logró que esa rasmia revalidara el escaño. También colgó pancartas contra los centros de datos de Azcón, aunque sean de multinacionales que confían en el gestor, pero para Podemos la culpa es de la alfombra roja que tanto PSOE en el gobierno anterior como el barón popular durante los últimos 30 meses han puesto a Amazon Web Services y Microsoft, entre otros gigantes de la tecnología. No ayudó a paliar el voto a Vox que en otro 'show', Ione Belarra mostrase un tarro lleno de «lágrimas de fachas» e Irene Montero pregonase aquello de «ojalá podamos barrer de fachas este país con gente migrante«. Y, para completar, entre propuestas de vivienda y feminizar todo como forma de vida, propusieron cambiar el nombre a la ciudad del Ebro. Zaragoza seguirá conservando su nombre original, el que proviene de Caesar Augusta, colonia rumana fundada en el 14 a.C.