Echar sal en el váter: por qué lo recomiendan y para qué sirve
Cada maestrillo tiene su librillo. Esta afirmación tradicional es una realidad que se aprecia en todas las acciones diarias. Hasta las actividades más básicas se realizan de manera diferente según la persona y se aprecia en las actividades cotidianas como las que se hacen en casa, desde la comida hasta la limpieza. Muchas veces por costumbre, algunos españoles utilizan curiosas técnicas para realizarla como echar vinagre en la puerta de casa.
Muchos la útilizan por su capacidad para neutralizar malos olores, ya que, a diferencia de los ambientadores, que suelen enmascararlos, el vinagre actúa sobre las moléculas responsables del olor, ayudando a eliminarlas. Es una costumbre en muchas casas, pero también hay otras desconocidas, al menos su significado profundo. Una de ellas es echar sal a la taza del váter, una simple acción que puede tener un valor mucho mayor del que se presupone.
La sal, clave para la limpieza
Echar sal en el inodoro sirve para limpiar y desinfectar el inodoro a la vez que actúa como ambientador casero. Se debe combinar con bicarbonato de sodio. Este truco elimina suciedad y sarro que el agua no arrastra, y junto con unas gotas de aceite esencial, aporta un aroma agradable. Es una solución económica y accesible para mantener el baño fresco entre limpiezas profundas, ideal para quienes buscan métodos naturales para limpiar el inodoro sin químicos agresivos.
Para usarlo, simplemente hay que mezclar bicarbonato y sal y espolvorear sobre la superficie y el interior de la taza. Frota con la escobilla o un paño
para que la mezcla actúe como abrasivo y desinfectante, y añade finalmente unas
gotas del aceite esencial de tu preferencia para perfumar el espacio. Se debe hacer por la noche, cuando el uso del baño es menor, para que tenga más tiempo de
acción y el aroma se note al día siguiente. Esto puede ser muy útil, pero el experto en arte ritual Víctor Brossah desveló con un vídeo en su cuenta de TikTok otro motivo por el que se debe hacer esta simple acción.
Una acción muy poderosa
El experto explica lo siguiente: "Tirar sal en el baño es algo muy poderoso para quitar la mala vibra y el mal de ojo de tu hogar". El proceso es muy simple, más que para la limpieza: "Tomas un puñado de sal, lo aprietas con fuerza y lo cargas con tu intención". Solo hay que hacer una cosa más según Víctor: "Repite en voz alta: En esta sal se disuelve toda la envidia, todo juicio, todo miedo heredado y toda miseria emocional que me impida avanzar".
Puede parecer algo incluso surrealista, pero avisa: "Recuerda que la energía no responde a tus dudas, responde a tus actos y a tus intenciones". "Sin pensarlo mucho, tírala al inodoro. Luego tiras la cadena, observas como todo se va. Eso es importante que lo observes y se lo muestres a tu mente subconsciente, que es la parte interna tuya que se está enterando de todo, porque este es el lenguaje que entiende", pide para finalizar el proceso.
¿Por qué la sal quita la mala vibra?
Este condimento es uno de los símbolos universales de purificación. La sal ha sido usada por culturas de todo el mundo para purificar, limpiar espacios y cortar energías y es un código universal que tu subconsciente entiende a la perfección, según explica el experto. "No hace falta que lo entienda racionalmente, con que lo ejecutes, lo juegues, lo creerá", añade. Es todo un proceso elaborado: "No usamos sal porque tenga la sal un poder en por sí misma, sino porque activa una respuesta automática en tu programación interna que sí sabe lo que simboliza la sal, aunque tú ni lo sepas. Es un pequeño ejercicio de autosugestión, esos son los rituales de reprogramación subconsciente", sentencia al final de su vídeo.