Antonio Carmona revela el pacto silencioso con su mujer tras más de 30 años juntos
El pacto no escrito que mantiene su unión
“Si la cosa está regular, yo me voy a Cádiz”
En una entrevista reciente, Antonio Carmona ha explicado con claridad la dinámica que mantiene viva su relación con Mariola Orellana desde hace más de tres décadas. Su declaración más directa fue: “En cuanto que nos vemos que la cosa está así, regular, yo voy para Cádiz, ella se queda aquí en Madrid”.
Este pacto de distanciamiento temporal no se basa en la huida, sino en el respeto por el espacio del otro. “Cuando yo quiero hacer una cosa profesional, no te interpongas. Si no me afecta, haz lo que quieras”.
Un amor consolidado desde los años 90
Más de tres décadas juntos
Antonio Carmona (60 años) y Mariola Orellana (62) se casaron el 24 de agosto de 1993 en el Peñón. La boda, marcada por la ausencia de la familia del cantante, no impidió que ambos consolidaran una relación duradera que ha superado crisis y transformaciones personales.
En su 31º aniversario, Mariola escribió en redes: “Después de 31 años creo que somos de las pocas parejas de esa generación que seguimos juntos y celebrando”. Su mensaje fue claro: “Me casaría una y un millón de veces más contigo, Antonio Carmona”.
El respaldo emocional y profesional mutuo
Separarse para volver con más fuerza
Lejos de tratarse de una crisis, el método que utilizan se basa en la autonomía individual. “Yo me voy con mis colegas, y ella con sus amigas”, señala Carmona. Después, ambos retoman su cotidianidad compartida con actividades comunes como el cine, la música, los amigos, e incluso Rosario, su círculo íntimo.
El respeto profesional es otra clave. “En cosas profesionales prefiero que nadie se meta”, recalca, valorando la independencia en la toma de decisiones artísticas o laborales.
Dos décadas de música en solitario
Una nueva gira para celebrar sus 20 años
Antonio Carmona celebra además sus 20 años como solista con la gira ‘Antonio Carmona en familia’ y su nuevo disco ‘Baro Drom (Éxodo)’. Desde que dejó Ketama, el músico ha pasado por momentos difíciles, incluyendo lo que él llama “un año de luto” sin componer ni tocar.
Pero la perseverancia ha dado fruto. “Ha habido vacas flacas un puñado. Y otras un poquito más gorditas”, confiesa. A sus hijas les transmite una lección: no rendirse. “Si creéis que con un tema que decís ‘qué bonito es’ y no funciona, no os desaniméis”, aconseja.
Una fórmula que resiste al tiempo
Separarse emocionalmente para mantenerse unidos
La historia de Carmona y Orellana es un ejemplo atípico de amor duradero en el mundo del espectáculo. Su secreto no está en evitar el conflicto, sino en saber cuándo alejarse para evitarlo. Ese espacio, que para algunos significaría ruptura, para ellos representa fortaleza.
Y es que, en palabras del propio artista: “Lo que hay que hacer es seguir trabajando, picando piedra y haciendo canciones”. Esa misma filosofía parece aplicarla a su vida en pareja: resistir, crear, y celebrar lo compartido.