Los partidos a la izquierda del PSOE anunciaron este martes su voluntad de refundar un espacio que ya refundaron hace menos de tres años bajo el liderazgo de Yolanda Díaz y el paraguas de la plataforma Sumar, ahora reducido a un pequeño partido político cuyo timón -que no el barco- supuestamente abandonó la vicepresidenta segunda en junio de 2024 tras la debacle electoral de las últimas europeas. La puesta de largo de esta nueva coalición que, por el momento, integran Movimiento Sumar, Izquierda Unida (IU), Comuns y Más Madrid tendrá lugar el próximo sábado 21 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid . Las cuatro organizaciones de Sumar en el Gobierno, inmersas en una discreta negociación desde el verano pasado y que se intensificó ya en septiembre, dicen aspirar ahora a un proyecto permanente que trascienda los ciclos electorales. La diferencia con Sumar, explica la diputada de Comuns, Aina Vidal, radica en cómo se va a construir el nuevo proyecto, es decir, partiendo de una igualdad de condiciones. «Nace y crece aprendiendo de los errores», señala. La realidad es que es más que probable que el nuevo Sumar emerja aún sin siglas ni líder. El momento elegido, explican fuentes del espacio, nada tiene que ver con los últimos movimientos del portavoz de ERC en el Congreso. Gabriel Rufián iniciará el día 18 una gira de encuentros , empezando por el portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea madrileña, Emilio Delgado, que aspira a medirse a la ministra Mónica García en unas primarias del partido, para agitar la idea de un frente común de izquierdas. «Es una forma de sacar cabeza, de tener foco. Y queríamos que fuera ya por si acaso», confiesan, agitando el fantasma del adelanto electoral. Según ha podido saber ABC, al menos, IU, aspira a celebrar un acto con representación al máximo nivel, que cuente con los primeros espadas de cada partido. Otros, en cambio, piden prudencia y no hablar de asistentes. No quieren y no van a hacerlo, sentencian. Todos se muestran cautos a la hora de entrar a decir si le corresponde o no a Yolanda Díaz liderar este nuevo proyecto que verá la luz el próximo día 21. Todos excepto Movimiento Sumar, su partido, que la reivindica como referente «natural» del espacio. «Aspiramos a que sea la cabeza de cartel [del acto]. Es la mejor candidata que tuvo este espacio y es la mejor que puede tener. La referente natural del espacio es ella [...] tendría que seguir siéndolo», proclamaba en rueda de prensa la portavoz de su grupo parlamentario, Verónica Barbero. Díaz aún no ha hecho públicas sus intenciones, pero lo cierto es que sus afines dan por hecho que aspira a revalidar su mandato. En cuanto a su posible relevo, distintas voces del espacio que ultima el proyecto de la refundación de Sumar trasladan en privado que tendría que ser ella misma la que, en todo caso, tome la decisión de dar un paso a un lado y ser consciente de que su ciclo ha terminado. A la vista está que, por el momento, no hay una hoja de ruta claramente definida. De ahí, explican, el no alzar la voz más de la cuenta y no atreverse a descartar a Yolanda Díaz desde un inicio, ya que no está muy claro quién puede ser la figura que tenga su pegada de antaño para poder sustituirla, pese a los rumores sobre la operación Pablo Bustinduy. El ministro de Derechos Sociales ha sido señalado por muchos como el sustituto de la vicepresidenta segunda dentro de la coalición electoral, si bien él mismo se descartó. Este martes, durante la rueda de prensa del Consejo de Ministros, volvió a respaldarla junto con la responsable de Sanidad, Mónica García. «No consideramos que nadie deba dar pasos atrás. Yolanda Díaz ha sido un elemento fundamental. Ha sido -y es- una ministra de Trabajo excelente y la artífice de esta coalición en 2023», ha señalado, hablando en pasado, la líder de Más Madrid. El que sí habla en plata es el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo. Sin hacer mención explícita a la líder de Sumar -a la que se refirió como «una mujer valiosísima» igual que García o Gabriel Rufián-, reclama «sin lugar a dudas» una actualización del liderazgo, una nueva referencia «que active y sirva de motor y aceleración del proceso» de confluencia entre las distintas organizaciones a la izquierda del PSOE, tal y como afirmó en una entrevista en la Cadena Ser. En cualquier caso, tampoco Maíllo quiso pillarse los dedos -«no descarto a nadie», dijo-, aunque mandó, eso sí, un recado: «Todos tenemos que tener la humildad de decir 'estoy al servicio de un proyecto común y será éste el que determine si soy útil para el próximo ciclo electoral o no». A buen entendedor pocas palabras bastan. Más tarde, en el programa 'Mañaneros 360' de TVE, pidió aprender de experiencias pasadas y postergar el debate del candidato: «Vamos a construir la casa por los cimientos, no por el tejado. Unos cimientos que nunca se han empezado». Sumar, IU, Comuns y Más Madrid dan la bienvenida a todas las organizaciones del espacio en este nuevo artefacto político, incluido Podemos, que insiste en no dar su brazo a torcer pese la debacle electoral de Aragón tras presentarse en solitario y ya ha declinado sentarse a la misma mesa que Sumar y Díaz, sin pasar por alto la animadversión hacia Mónica García y su partido. «Ya saben donde estamos. Nosotros ya tenemos a la mejor candidata, Irene Montero», repiten los morados, tendiendo la mano a IU. La presencia de Compromís, dividido en dos en la Cámara Baja, es otra de las incógnitas. Àgueda Micó, de Més, en el Grupo Mixto, pide diferenciar la reconstrucción de proyectos políticos ajenos -de la que no van a ser partícipes- de la colaboración a nivel electoral. Decidirán llegado el momento, explican fuentes de la coalición valencianista. Aunque avisan: «Sumar no es acumular». Respecto a la nueva dirección, ven con buenos ojos la coexistencia de nuevas y viejas figuras.