La OCU dicta sentencia: este el es el mejor yogur griego del supermercado
El yogur griego se ha consolidado como uno de los favoritos en la alimentación saludable gracias a su textura cremosa, su sabor intenso y su aporte nutricional. Es especialmente apreciado por su alto contenido en proteínas y calcio, que favorecen el desarrollo muscular y la salud ósea. Sin embargo, este tipo de yogur también contiene más grasa y calorías que un yogur natural tradicional, por lo que su consumo debe ser ocasional.
Un análisis reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 12 yogures griegos naturales confirma que, pese a su mayor contenido graso, estos productos mantienen una buena calidad nutricional. La adición de nata durante su elaboración eleva su contenido calórico hasta 143 kcal por 100 gramos, un 68 % más que el yogur natural convencional, que aporta 85 kcal/100 g.
Los yogures griegos analizados son ricos en calcio, con unos 150 mg por cada 100 gramos, y contienen 4,2 gramos de proteínas por cada 100 gramos, similares o superiores a los yogures tradicionales. No llevan aditivos, el azúcar presente es únicamente la lactosa natural de la leche, y contribuyen a mejorar la digestión de la lactosa en personas intolerantes, igual que un yogur natural.
OCU también destaca que todos los productos evaluados cumplen los criterios necesarios para ser considerados yogur: bacterias vivas en cantidad suficiente, acidez adecuada, niveles correctos de calcio y no se detectan problemas de higiene, un punto clave en términos de seguridad alimentaria. Además, el etiquetado es correcto, indicando siempre el origen de la leche, generalmente nacional, y en las pruebas de degustación obtienen valoraciones buenas o aceptables.
Estos son los mejores yogures griegos
En base a todo ello destacan tres yogures griegos naturales: Carrefour Extra (2,07 €/kg), Oikos de Danone (6,68 €/kg) y Alipende de Ahorramás (2,07 €/kg), por este orden.
El estudio también subraya que el mercado está dominando por las marcas blancas, que representan alrededor del 70 % de las ventas y apuestan por envases más grandes, lo que reduce el precio por kilo. Así, los yogures griegos de marca blanca cuestan de media 2,18 €/kg, frente a 4,93 €/kg de las marcas de fabricante, aunque ambas mantienen una calidad sensorial correcta, lo que refuerza su buena relación calidad-precio.