Las baldosas de su reconocible calzada ya se ven. También las alcantarillas que resistieron todo lo que pudieron hasta ahogarse. Las paredes no están sucias, no se ven marcas y las casas, sorprendentemente están secas. Nadie diría que por allí hace unos días pasó una auténtica pesadilla. Grazalema ha resistido y sus habitantes podrán volver cuando los expertos, los técnicos y geólogos que siguen evaluando al minuto la evolución de sus acuíferos, puedan garantizar un regreso seguro. Paca es una de las vecinas que fue desalojada el pasado jueves ante la gravedad de la situación. Este fin de semana volvía a su pueblo acompañada de la Guardia Civil junto a otros 190 vecinos para que pudieran recoger pertenencias y atender a sus animales domésticos. Ella misma grabó la imagen. Insólito. Un pueblo vacío. Sin gente por sus calles. Sin gente en sus casas. Pero como dice orgullosa, un pueblo que ha sobrevivido. «¡Increíble, lo que nos dejamos atrás y lo que nos hemos encontrado. Creo que la Virgen del Carmen ha puesto la mano encima!. ¡Ha dicho Grazalema no se puede perder, increíble, todo seco, todo, todo...!», comparte entre la emoción y la alegría. «Las casas están todas bien, el agua ha salido y están secas por dentro. Puertas abiertas... un pueblo solitario pero con cojones para salir adelante». Además de la imagen, su testimonio es revelador acerca de las sensaciones que pueden estar pasando estas personas que han tenido que abandonar sus hogares para salvarse. Dejar todo atrás con la preocupación de si volverán a tenerlo. Desde las autoridades siempre se les ha estado tranquilizando, hablando de prevención, de precaución, del por si acaso. Sin embargo, otra cosa es vivirlo. Justamente este martes el alcalde de la ciudad ha publicado una foto en la que está junto a los científicos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). «Somos conscientes de que todos nuestros vecinos se preguntan por el momento de volver a Grazalema y queremos que sepáis que científicos y técnicos siguen trabajando en nuestro pueblo para garantizar una vuelta segura». «Debe seguir el ánimo», les dice. La salida de momento no tiene fecha de regreso. Ya lo comentó el presidente de la Junta, Juanma Moreno, que será «difícil» que puedan volver antes de una semana. La solución pasa porque ese agua subterránea no vuelva a ser una amenaza y eso, como indican los expertos, depende de la lluvia pero también de que todo seque, se absorba y Grazalema pueda volver a tener a su gente con ella.