La Policía intercepta un envío de 20 kilos de hachís disfrazado de "Dragon Ball Z"
Los agentes de la Unidad de Investigación de la comisaría de Premià de Mar han desarticulado una operativa de narcotráfico internacional que utilizaba la nostalgia del anime para cruzar fronteras. Dos individuos, de 23 y 30 años, fueron arrestados tras intentar realizar envíos postales de droga ocultos bajo una apariencia inofensiva. La trama comenzó a desmoronarse gracias a la perspicacia de la propietaria de una tienda de electrodomésticos de la localidad barcelonesa. El establecimiento, que también opera como punto de recogida y envío de mensajería, recibió cuatro cajas sospechosas entregadas por uno de los detenidos durante la mañana del 4 de febrero.
La responsable del local detectó anomalías graves en la gestión de los envíos. Al comprobar las etiquetas, observó que los remitentes habían utilizado de forma fraudulenta la dirección del propio negocio y la de otro punto de recogida para ocultar su rastro. Al solicitarles la documentación acreditativa para proceder a la devolución, la responsable comprobó que los datos facilitados no coincidían con ningún documento oficial, lo que motivó la alerta inmediata a los Mossos d’Esquadra.
El ingenio de Son Goku
Tras la inspección policial de los bultos, los investigadores descubrieron un cargamento de más de 20 kilogramos de hachís. La sustancia estaba meticulosamente distribuida en 400 bolsas de unos 50 gramos cada una. Lo más llamativo para los agentes fue el camuflaje utilizado: todos los envoltorios simulaban ser productos de merchandising de la mítica serie "Dragon Ball Z". El destino final de la mercancía era Grecia, donde el valor de la droga en el mercado ilícito habría superado con creces los 135.000 euros. La policía autonómica sospecha que este no fue un golpe aislado, ya que los detenidos podrían haber estado utilizando este mismo sistema de envío desde agosto de 2025, aprovechando la alta rotación de paquetes en estos establecimientos.
Los dos detenidos pasaron el pasado 11 de febrero a disposición del juzgado en funciones de guardia de Mataró. Se les imputa un presunto delito contra la salud pública por tráfico de sustancias estupefacientes. La investigación continúa abierta para determinar si formaban parte de una red de distribución mayor con presencia en otros puntos de la comarca del Maresme.