Carnaval en Oleiros: la receta tradicional de las orejas que vuelve tras años
Oleiros recupera una tradición gastronómica ligada al Carnaval
Las orejas de Carnaval forman parte del recetario clásico gallego. En municipios como Oleiros, su presencia en vitrinas y mostradores era habitual cada invierno. Sin embargo, con el paso del tiempo y los cambios en los hábitos de consumo, muchas panaderías dejaron de elaborarlas de manera regular.
La recuperación de esta receta supone algo más que la vuelta de un dulce estacional. Representa la apuesta por mantener viva una tradición que conecta generaciones y que está profundamente vinculada al calendario festivo gallego.
Un dulce con historia en Galicia
Las orejas, conocidas en gallego como orellas, reciben su nombre por su forma irregular y crujiente, que recuerda a una oreja. Su origen se asocia al período previo a la Cuaresma, cuando era habitual consumir preparaciones ricas en grasa y azúcar antes de las restricciones tradicionales del calendario religioso.
En Galicia, junto con las filloas y las flores fritas, forman parte del trío más representativo del Carnaval. Su receta básica incluye harina de trigo, huevos, mantequilla o manteca, azúcar, ralladura de limón y, en algunas versiones, un toque de anís.
El papel de las panaderías míticas de Oleiros
Durante años, varias panaderías de Oleiros elaboraron orejas de manera artesanal, manteniendo técnicas transmitidas de generación en generación. La desaparición progresiva de esta elaboración se debió a factores como la reducción de la demanda, el aumento de costes y la necesidad de optimizar la producción.
Ahora, algunos de estos establecimientos han decidido recuperar la receta original, respetando procesos tradicionales como el amasado manual, el reposo de la masa y el estirado fino antes de la fritura.
La receta tradicional que vuelve a los obradores
La clave de las orejas de Carnaval está en la sencillez de sus ingredientes y en la precisión técnica. Aunque cada obrador puede introducir pequeñas variaciones, la base es común y responde a un patrón clásico gallego.
Ingredientes básicos
- Harina de trigo
- Huevos frescos
- Mantequilla o manteca
- Azúcar
- Ralladura de limón
- Una pizca de sal
- Aceite para freír
La masa se trabaja hasta obtener una textura elástica. Después se deja reposar, se divide en porciones y se estira hasta conseguir láminas muy finas. La fritura rápida en aceite caliente es determinante para lograr una textura crujiente y ligera.
Textura y acabado característicos
Uno de los rasgos que distingue a las orejas tradicionales es su borde irregular y su superficie ligeramente ondulada. Tras la fritura, se espolvorean con azúcar, que puede ser blanco o glas, según la preferencia del obrador.
El resultado es un dulce fino, crujiente y aromático, donde la ralladura de limón aporta frescura y el equilibrio entre grasa y azúcar marca la diferencia.
Impacto en el comercio local y en el Carnaval 2026
La recuperación de esta receta coincide con el calendario festivo de 2026, reforzando la oferta gastronómica de Oleiros durante el Carnaval. Este movimiento no solo responde a la nostalgia, sino también a una tendencia creciente hacia la valorización de productos artesanos y de proximidad.
En un contexto donde los consumidores buscan autenticidad y tradición, la vuelta de las orejas supone una oportunidad para dinamizar el comercio local y atraer visitantes interesados en la gastronomía gallega.
Tradición frente a producción industrial
A diferencia de las versiones industriales, las elaboraciones artesanas suelen presentar variaciones de forma y grosor. Esta irregularidad es precisamente uno de los elementos que refuerza su carácter tradicional.
Las panaderías que han retomado la receta insisten en mantener métodos manuales, evitando procesos estandarizados que puedan alterar la textura o el sabor original.
Un símbolo gastronómico que regresa
Las orejas de Carnaval vuelven así a ocupar un lugar protagonista en Oleiros, recuperando una tradición que durante años permaneció ausente en algunos escaparates. En pleno Carnaval 2026, este dulce emblemático reafirma su papel como uno de los grandes referentes de la repostería gallega y como símbolo de identidad festiva en A Coruña.
Con esta decisión, las panaderías míticas del municipio no solo rescatan una receta, sino que reactivan una parte esencial del patrimonio gastronómico local, devolviendo a las mesas de Oleiros el sabor crujiente y aromático de las auténticas orejas de Carnaval.