José Andrés fija su mirada en un clásico de Gerona
El plato de Gerona que recomienda José Andrés y que fue clave en la cocina rural
El chef José Andrés ha destacado en varias ocasiones la importancia de proteger la cocina tradicional como base del patrimonio gastronómico español. En esta ocasión, el foco se dirige a Gerona, donde surgió un plato humilde que durante décadas formó parte esencial de la dieta campesina.
Tal y como adelantó OKDIARIO en su información original, esta receta nació vinculada al aprovechamiento y a la economía doméstica. Los agricultores necesitaban elaboraciones energéticas, asequibles y fáciles de preparar con ingredientes disponibles en el entorno rural.
Ese plato no es otro que el suquet de peix, una preparación marinera que, pese a asociarse hoy a la costa catalana, también formó parte de la alimentación de muchas familias del interior gracias a su capacidad de adaptación con productos locales.
Una receta marcada por el aprovechamiento
El suquet de peix se elaboraba tradicionalmente con pescado de roca, patatas, ajo, tomate y aceite de oliva. Era una receta pensada para aprovechar piezas que no tenían salida comercial, lo que encaja con la filosofía de sostenibilidad que hoy defiende la alta gastronomía.
En las zonas rurales de Gerona, su versión podía adaptarse según disponibilidad, incorporando productos de temporada. Su base siempre era la misma: un guiso lento, sabroso y nutritivo que permitía alimentar a varias personas con pocos recursos.
De comida humilde a símbolo gastronómico
El reconocimiento actual de este plato responde a una tendencia clara: la revalorización de la cocina tradicional como eje de la identidad cultural. Restaurantes y chefs de prestigio han recuperado recetas históricas, dándoles nueva proyección sin alterar su esencia.
José Andrés, referente internacional de la gastronomía española, ha subrayado en diversas intervenciones públicas que la innovación culinaria solo tiene sentido si se apoya en la tradición. El caso del suquet de peix ejemplifica esta idea: una receta nacida de la necesidad que hoy figura en cartas de restaurantes de alto nivel.
Por qué el suquet de peix conquista ahora a chefs como José Andrés
El auge de este plato tradicional de Gerona coincide con un momento de especial interés por la cocina de raíz. Consumidores y cocineros valoran cada vez más las elaboraciones con historia, vinculadas al territorio y elaboradas con productos locales.
En este contexto, el suquet de peix ofrece varias claves que explican su éxito:
- Sencillez técnica, que permite respetar el producto.
- Ingredientes accesibles y de proximidad.
- Versatilidad en su preparación.
- Valor cultural asociado a la tradición catalana.
La combinación de estos factores ha impulsado su presencia tanto en restaurantes tradicionales como en propuestas de cocina contemporánea.
Un plato ligado a la identidad de Gerona
Más allá de su proyección mediática, el suquet de peix mantiene un fuerte arraigo en Gerona. Forma parte de celebraciones familiares y de la oferta gastronómica local, consolidándose como uno de los referentes culinarios de la provincia.
Su evolución demuestra cómo la gastronomía puede transformarse sin perder autenticidad. Lo que comenzó como un guiso de subsistencia para campesinos y pescadores es hoy una receta reivindicada por chefs de proyección internacional.
La tradición como motor de la alta cocina
La recomendación de José Andrés refuerza una idea que gana peso en el sector: el futuro de la gastronomía pasa por reinterpretar el pasado. La cocina catalana, y en particular la de Gerona, ofrece ejemplos claros de esta dinámica.
En un momento en el que la sostenibilidad, el producto local y la memoria culinaria marcan la agenda gastronómica, el suquet de peix se posiciona como símbolo de esa transición. Su presencia en recomendaciones de chefs como José Andrés no es casual, sino el resultado de una evolución que conecta tradición y excelencia.
Así, el plato tradicional de Gerona que hoy recomienda José Andrés confirma que la cocina campesina puede convertirse en referente de la alta gastronomía cuando conserva su esencia y pone en valor el territorio que la vio nacer.