El significado oculto de la expresión "darse con un canto en los dientes"
Ya sean pronunciadas por nuestras abuelas o madres, las expresiones del refranero español enriquecen y dan color a la vida cotidiana. Sin embargo y aunque no lo parezca, su objetivo va más allá de decorar nuestras conversaciones, también buscan dar lecciones de vida bastante valiosas y útiles.
Las expresiones no son más que el fruto de una lección o un conocimiento que se transmite de generación en generación mediante una frase hecha y fácil de recordar. Por ello, refranes como "darse con un canto en los dientes" tienen un significado oculto que busca facilitar la vida de quien sigue su filosofía.
Popularmente, este refrán quiere transmitir una actitud conformista y positiva con aquello que logramos. Puede que no sea exactamente aquello por lo que tanto hemos luchado, pero sí es un avance que nos acerca más a la meta. Por ello, mantener una actitud agradecida con la vida nos permite subir nuestro ánimo y mantener la esperanza de alcanzar nuestros objetivos.
Sin embargo, si uno se centra en su significado más literal, este puede generar cierta confusión. ¿Qué tiene que ver darse un golpe en los dientes con estar agradecido con la vida? A primera vista, nada. Es necesario adentrarse en su origen histórico para poder comprender la totalidad de esta expresión tan utilizada.
El origen oculto de "darse un canto en los dientes"
Aunque su origen es incierto, una de las teorías más aceptadas se remonta a la Edad Media. Por aquel entonces, la creencia de la injerencia divina en la vida humana estaba bastante arraigada en la población. Por ello, era común realizar diferentes rituales para agradecer la fortuna y ganarse el favor de Dios.
"Darse con un canto en los dientes" hace referencia a una costumbre religiosa en la que los ciudadanos daban las gracias por su suerte dándose golpes con una piedra, o canto, en el pecho. La mención de esta práctica, una especie de autoflagelación, comenzó a extenderse como una forma de transmitir gratitud, incluso con los logros más pequeños de la vida.
La razón detrás de decir "en los dientes" y no "en el pecho", estaría detrás de una búsqueda de exageración y de dar mayor énfasis detrás del agradecimiento. Asimismo, en aquella época, el pueblo no contaba con muchas riquezas, por lo que debían contentarse con los escasos éxitos y avances que conseguían.