Así es la casa de Belén Rueda en Alcobendas: el refugio que esconde a las afueras de Madrid
Un chalet luminoso en Alcobendas diseñado para desconectar
La vivienda de Belén Rueda en Alcobendas se distribuye en tres plantas y responde a un estilo decorativo sobrio. Predominan los colores claros, los materiales naturales y una clara apuesta por la amplitud visual. El objetivo es evidente: crear un entorno que invite al descanso.
Salón abierto y grandes ventanales
El salón es uno de los espacios más representativos de la casa. El blanco y los tonos beige dominan paredes y textiles. El suelo de madera clara refuerza la sensación de continuidad y aporta calidez. Los grandes ventanales, sin elementos recargados, conectan directamente con el jardín y permiten que la luz natural inunde la estancia durante todo el día.
El comedor se integra en el mismo ambiente. Una mesa de madera natural con sobre de cristal y sillas de fibras naturales aportan un aire contemporáneo. Sobre ella, una lámpara de diseño sencillo en tonos neutros delimita el espacio sin romper la armonía general.
Una escalera que refuerza la amplitud
Desde el salón se aprecia uno de los elementos arquitectónicos más llamativos del chalet de Belén Rueda en Alcobendas: la escalera. De líneas limpias, con peldaños de madera y barandillas de cristal, conecta las tres plantas sin interrumpir la entrada de luz. Su diseño funcional y moderno contribuye a esa sensación de vivienda abierta y despejada.
La zona privada y el jardín: el verdadero corazón de la casa de Belén Rueda en Alcobendas
En la planta destinada al descanso, la coherencia estética se mantiene. El dormitorio principal apuesta por textiles suaves, ropa de cama en tonos neutros y un cabecero tapizado que aporta confort sin estridencias. Cada elemento responde a una misma premisa: serenidad.
Sin embargo, el auténtico protagonista del chalet de Belén Rueda en Alcobendas es el jardín. Amplio, verde y cuidadosamente mantenido, actúa como pulmón natural de la vivienda. Con la llegada del buen tiempo, la piscina se convierte en punto de encuentro habitual. En varias ocasiones, la actriz ha compartido que su hermana reside en el chalet de enfrente, lo que facilita reuniones familiares al aire libre.
Un estudio abuhardillado lejos de focos
Pese a su extensa trayectoria en cine y televisión, Belén Rueda mantiene un perfil discreto dentro de su propio hogar. Los premios y reconocimientos, entre ellos el Goya obtenido por su interpretación en Mar adentro, no ocupan espacios centrales de la vivienda. La mayoría descansan en un estudio abuhardillado, apartado de las zonas comunes.
Ese espacio privado funciona como área de trabajo y almacenamiento. Allí se concentran guiones, recuerdos profesionales y galardones que la actriz prefiere mantener fuera de la vista cotidiana, reforzando su intención de separar la exposición pública de la vida doméstica.
Cocina práctica y afición por el bricolaje
La cocina, separada del salón mediante una mampara, mantiene la misma línea funcional. No responde a un concepto ostentoso ni a tendencias efímeras. Es un espacio práctico, pensado para el día a día.
Belén Rueda ha señalado en distintas entrevistas que disfruta especialmente del bricolaje. Montar muebles o ajustar pequeños detalles forma parte de su rutina doméstica. Esta inclinación por el trabajo manual encaja con la filosofía general de la vivienda: un hogar vivido y cuidado personalmente.
Una vivienda marcada por momentos personales y profesionales
La casa de Belén Rueda en Alcobendas también ha sido escenario de episodios complejos en su vida. En 1997 perdió a su hija María, fallecida con once meses debido a una cardiopatía congénita. Años más tarde, en 2018, sufrió un ictus transitorio que permitió detectar un aneurisma cerebral, del que fue intervenida con éxito.
En el ámbito personal, la actriz también atravesó una separación tras su matrimonio con el productor Daniel Écija, padre de sus hijas Belén y Lucía. Pese a estas circunstancias, la vivienda ha permanecido como punto de estabilidad y refugio.
A sus 60 años, Belén Rueda vive una etapa profesional activa, combinando proyectos en cine y televisión. Ha estrenado recientemente nuevos trabajos y ha compartido rodaje con su hija Belén Écija en distintas producciones. Sin embargo, al terminar cada jornada, regresa a ese chalet en Alcobendas que eligió hace más de dos décadas.
Así es la casa de Belén Rueda en Alcobendas: un espacio luminoso, discreto y diseñado para la calma a las afueras de Madrid. Un hogar que refleja coherencia estética, estabilidad y una clara apuesta por la tranquilidad frente al ruido.