Alerta alimentaria en España: retirada urgente de este popular chocolate negro de todos los supermercados
Nueva alerta alimentaria. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), dependiente del Ministerio de Consumo, ha lanzado una advertencia por unas conocidas chocolatinas que se venden en supermercados de todo el país por ser peligrosas para algunos consumidores.
La AESAN explica que ha tenido conocimiento a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), de una notificación de alerta trasladada por las autoridades sanitarias de Madrid, relativa a la presencia de almendras, soja, huevo y leche, alérgenos no incluidos en el etiquetado. Por esa razón, la Agencia ha pedido que se retire el producto del mercado.
En concreto, se trata de unas barras de chocolate negro de la marca Toblerone con “nougat” 10% de miel y almendras. Los números de lote y fechas de consumo preferente son los siguientes: OOY3154711 (consumo preferente 20/05/2027) y OOY3155111 (consumo preferente 17/06/2027).
La incidencia ha sido detectada en el marco del autocontrol de la empresa comercializadora, que ha comunicado el problema a las autoridades competentes conforme a la legislación vigente, con el fin de evitar la distribución de alimentos no seguros.
Dónde se ha distribuido este chocolate
Según la información disponible por la AESAN, la distribución inicial se ha realizado en las siguientes comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Canarias, Navarra, País Vasco y Madrid. No obstante, no se descarta que pueda haber redistribuciones a otras regiones.
Recomendaciones
Como medida de precaución, la AESAN recomienda a las personas con alergia o intolerancia a la leche, almendras, soja y/o huevo que pudieran tener este producto en sus hogares que se abstengan de consumirlo. El organismo subraya que el consumo de este producto no comporta ningún riesgo para el resto de la población.
Etiquetado de alimentos envasados
La mayoría de las personas pueden consumir una amplia variedad de alimentos sin problemas. Sin embargo, un pequeño porcentaje de la población puede sufrir reacciones adversas (alergias e intolerancias alimentarias) ante determinados alimentos o componentes. En los casos más graves, estas personas deben extremar las precauciones con los alimentos que consumen.
La mayor parte de las alergias alimentarias están asociadas al consumo de un grupo reducido de alimentos. Los alérgenos más comunes son la leche de vaca, los huevos, la soja, el trigo, los crustáceos, las frutas, los cacahuetes y los frutos secos, como las nueces. Para estos ingredientes se han establecido normas de etiquetado que obligan a indicar su presencia cuando se incorporan a los alimentos.
La AESAN, recuerda que, en los alimentos envasados, los alérgenos deben aparecer destacados en la lista de ingredientes mediante una tipografía que los diferencie del resto. En caso de que no haya lista de ingredientes, se indicarán después de la palabra 'contiene'; además, en ocasiones en el etiquetado de los alimentos podemos encontrar menciones del tipo 'Puede contener + alérgeno', que advierten al consumidor de una posible presencia no intencionada (no es un ingrediente) e inevitable de un alérgeno, por ejemplo, por una posible contaminación cruzada.
Además, recuerda que el Reglamento de la Unión Europea 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor establece 14 grupos de sustancias que son las que, estadísticamente causan la mayor parte de alergias o intolerancias alimentarias y que, por ello, deben aparecer en el etiquetado.
Estas son: cereales que contienen gluten (trigo, centeno, cebada, avena, etc.); crustáceos, huevos, pescado, cacahuetes, soja, leche (incluida la lactosa), frutos de cáscara (nueces, almendras, avellanas, etc.), apio, mostaza, sésamo, dióxidos de azufre y sulfitos en concentraciones superiores a 10 mg/kg o 10 mg/l, altramuces y moluscos.
Aunque la normativa sólo obliga a declarar estos 14, hay que tener en cuenta que hay personas alérgicas a otros alimentos como el melocotón, los garbanzos o los guisantes. Por ello, recuerdan, "una vez más, la importancia de leer en la etiqueta, en este caso, el listado de ingredientes".