Lady Gaga lanza un guiño político en la Super Bowl con Bad Bunny: el significado oculto de su vestido
Lady Gaga lanza un guiño político en la Super Bowl con Bad Bunny y transforma su estilismo en una declaración cultural con múltiples lecturas. El espectáculo de medio tiempo no solo tuvo impacto musical, sino también económico, social y político, hasta el punto de provocar reacción desde el entorno de Donald Trump.
Bad Bunny aprovechó la enorme exposición mediática para introducir mensajes identitarios y reivindicativos en letras, puesta en escena y elecciones estéticas. Y Lady Gaga se sumó a esa narrativa con un look cuidadosamente construido.
El vestido azul que no fue casual
En mitad del show, la artista reapareció interpretando una versión salsera de Die With A Smile, su colaboración con Bruno Mars. Pero más allá de la música, el foco estuvo en su vestido azul plisado, con escote en V y falda asimétrica de volantes.
El diseño, confeccionado a medida por la firma domínico-americana Luar, conectaba directamente con la reivindicación de raíces latinas presente en todo el espectáculo. La marca, creada por Raúl López, fusiona la identidad neoyorquina con la herencia caribeña, un mensaje coherente con el protagonismo cultural que Bad Bunny quiso proyectar.
La flor que encierra el mensaje
Lady Gaga acompañó el vestido con labios rojos intensos, manicura a juego, zapatos tipo Mary Jane y un detalle clave: una flor de hibisco prendida en el tirante.
La hibiscus es símbolo tradicional de Puerto Rico, país natal de Bad Bunny. Representa la belleza tropical y es una planta habitual en los patios puertorriqueños. Un gesto sutil, pero cargado de significado.
Mientras el “conejo malo” convertía el escenario en un espacio de identidad latina global, Gaga reforzaba el mensaje desde la moda. No fue solo un look: fue un símbolo.
En definitiva, Lady Gaga lanza un guiño político en la Super Bowl con Bad Bunny y demuestra que, en un escenario visto por millones de personas, cada detalle —incluido un vestido azul con hibisco— puede convertirse en una declaración cultural y social.