S., que trabajaba como teleoperador en una empresa del sector del 'contact center' en Madrid desde agosto de 2014, con contrato indefinido a tiempo parcial,
fue despedido tras ser declarado "no apto" para su puesto por el servicio de prevención. Su salario mensual bruto ascendía a
969,33 euros, con la parte proporcional de pagas extraordinarias incluida.
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