El Auditorio Fibes vivió anoche el estreno de la segunda edición del espectáculo 'Reza Sevilla' , el espectáculo multimedia e inmersivo que ideó el año pasado el músico Manuel Marvizón para la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla . Por tal motivo, la sala se transformó en una calle o plaza de la ciudad para acoger los sones sinfónicos que llegaban a través de plegarias. Al frente de la ROSS volvió a brillar el violinista canadiense Alexandre Da Costa , que además de destacar con su instrumento, supo sacarle cada matiz a la Sinfónica a lo largo del concierto, ya que conoce perfectamente a esta orquesta desde dentro al haber sido solista y concertino de la misma. La voz en off de Carlos Herrera sirvió para anunciar todo lo bueno que tenía que venir, con los espectadores dispuestos a percibir con sus cinco sentidos algunas de las marchas más hermosas del repertorio de la Semana Santa de Sevilla. El violín doliente de Da Costa asumió los aires de saeta de la Niña de la Alfalfa en la adaptación sinfónica de 'Aquí quien manda eres Tú'. Posteriormente, el auditorio cogió aires de la Madrugada para transmitir los primeros acordes de la Banda de la Centuria Romana Macarena mientras sonaba 'Híspalis', marcha reciente de Francisco Moraza. Acto seguido, la voz del pregonero de la Semana Santa 2026, José Antonio Rodríguez , recordó a través de sus versos la misión de la Esperanza de Triana justo antes de que sonara 'Siempre la Esperanza', de Espinosa de los Monteros. La música del maestro Marvizón estuvo también muy presente a lo largo de la noche con marchas tan clásicas como 'Madre Hiniesta'. Otro de los momentos más destacados llegó cuando las cornetas solistas de la Centuria Macarena acompañaron a la Sinfónica en 'Imperium' , música cofrade de muy reciente factura con tonos cinematográficos que acompañaban unas imágenes ya para el recuerdo del Cristo del Cachorro procesionando por las calles de Roma. Después se hizo el silencio antes de que se produjera la primera aparición de Arcángel . El onubense cantó la adaptación que ha hecho Marvizón de 'La roca fría del Calvario' , clásico de la zarzuela 'La Dolorosa', del maestro José Serrano. El cantaor le dio a la pieza un cierto aire de copla que fue de lo mejor de la noche. Después de sonar 'Candelaria' de Marvizón con el hiriente violín de Alexandre Da Costa, llegó otro de los momentos cumbres con la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestras Señora de la Victoria 'Las Cigarreras' interpretando 'Costalero del Soberano'. A continuación, el sonido elegante de 'Margot', música magistral y llena de elegancia de Joaquín Turina , encontró su réplica perfecta en la voz de Joana Jiménez . Mientras tanto, en la gran pantalla se proyectaron imágenes antiguas que deleitaron a los aficionados a las estampas históricas cofrades. El cantaor Manuel Cuevas también tuvo su protagonismo interpretando la saeta 'Cristo de San Bernardo' desde una de las terrazas. Su voz sonó cristalina y modulada y el público agradeció con sus aplausos uno de los mejores momentos de la noche. Posteriormente, las voces de Joana Jiménez y Mª Ángeles Cruzado se simultanearon en la marcha 'Amor de madre', de González de los Ríos, que contó también con las cornetas solistas de Las Cigarreras. Luego vino Argentina , y con su voz elegante inundó el auditorio en la 'Saeta en forma de salve a la Virgen de la Esperanza', pieza musical de Turina que cuenta con la letra de los hermanos Álvarez Quintero . Tras sonar 'Suspiros de España', Joana Jiménez realizó una versión cantada de una de las marchas más queridas de la Semana Santa hispalense, 'Rocío' , de Manuel Vidriet. Mª Ángeles Cruzado sacó los oles del público con su saeta dedicada al Cachorro. También sobresalió el Coro de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza en piezas como 'Salve, Hiniesta' de Marvizón. La noche siguió avanzando y Arcángel y Argentina realizaron un hermoso dúo con la marcha 'A Ti... Manué'. Otro de los momentos mejores fue cuando Mª Ángeles Cruzado y Manuel Cuevas cantaron una saeta cruzada. El final fue apoteósico, pues Arcángel salió cantando 'La saeta', aquel hermoso poema con letra de Antonio Machado que popularizó Joan Manuel Serrat . Segundos después, y con los acordes de 'La saeta' actuaron juntos los cinco cantaores, las dos bandas invitadas, los miembros del Coro del Maestranza y los músicos de la Sinfónica, todos ellos dirigidos por un muy inspirado Alexandre Da Costa.