Hay fans con suerte, que solo tiene que esperar y se les dará exactamente lo que quieren. Sin sorpresas desagradables, sin decepciones. Como los de 091 , que acaban de recibir su nuevo disco 'Espejismo nº 9' y en cuestión de días sus canciones ya les hacen sentir como si se hubiese encendido un faro en la oscuridad. Este sábado lo presentan en La Riviera dentro de Inverfest (entradas agotadas). primera cita de una gira que los llevará por toda España (al menos) hasta bien entrada la primavera. Las canciones de 'Espejismo nº 9' suenan a segunda juventud. ¿Voy desencaminado si digo que no parece algo buscado, sino que es el fruto espontáneo de un estado vital que quizá ha sido incluso inesperado? (José Ignacio Lapido) A lo mejor se presupone que un grupo veterano como nosotros debe sonar un poco anclado en el pasado, rememorando viejos laureles. Lo cierto es que siempre hemos huido de ese tipo de nostalgia. En nuestro caso deberíamos sonar ochenteros, ya que fue la década en la que empezamos. Nada más lejos de nuestra intención con este disco. No podemos ni queremos olvidar nuestra historia, pero hubo algo que los cuatro convinimos espontáneamente antes de meternos en el estudio: queremos hacer un disco de rock contemporáneo ¿Y cómo se consigue eso? Buceando en las fuentes, destilando el clasicismo de nuestras influencias y despojando las canciones de lo superficial para llegar al tuétano. (Tacho González) Nos lo han comentado por muchos sitios. Que suena fresco, como de grupo que empieza. Nosotros queríamos sonar a lo que somos actualmente, como ha dicho José Ignacio, pero esa frescura es colateral, no se puede buscar a propósito, sino habríamos descubierto el elixir de la eterna juventud, simplemente nos ha salido así. El peso del paso del tiempo, y la la gestión de la dualidad realidad-ilusión, son dos temas que suelen aparecer en vuestros discos, y también en este, pero de una forma más «alegre» por así decirlo, o así lo he percibido yo. ¿En qué estado anímico, personal, filosófico se concibieron estas canciones? (J.I.L.) En estado de alerta intelectual. En los tiempos que corren, en los que muchas veces la frontera entre lo que es real y lo que es ficción, se difumina, es saludable dudar de casi todo y agarrarte a unas pocas certezas. Los mensajes que llegan del poder, de los grandes conglomerados tecnológicos, incluso de las tertulias teatralizadas de los medios hacen que sea difícil discernir entre la verdad y el puro adoctrinamiento, entre lo que es noticia y lo que es publicidad. Hacen falta altas dosis de escepticismo y bueno… en nuestro caso, estar convencidos de que la música y el arte pueden ser buenos salvavidas con los que seguir a flote. (T.G.) Realidad y espejismo, son temas de las letras de Jose desde hace muchos años, pero lo que ha ocurrido ahora es que estamos en un escenario distópico en el que a veces es imposible distinguir lo real de lo ficticio, y de pronto esas letras han dejado de ser admonitorias para convertirse en actuales. (Jacinto Ríos) Es todo muy paradójico. Las referencias de Jose Ignacio a la duda entre realidad y ensoñación se han encontrado con una actualidad llena de incertidumbres y ahora ya no sabemos si ha sido una premonición o una casualidad. La duda siempre. ¿Cómo se gestó el cambio de plan de autoedición de 'Espejismo nº 9' a sacarlo con Universal? (J.I.L.) Antes de empezar a grabar habíamos descartado hacerlo con Warner, que fueron los que sacaron el anterior en 2019. Como yo tengo experiencia editando mis propios discos con mi sello, Pentatonia, pensamos que era la opción más viable. De hecho, nos metimos en el estudio y grabamos la primera tanda de canciones con esa idea. Poco después, nuestros managers nos comunicaron que Luis Fernández, que ahora es presidente de Universal, tenía interés en ficharnos. Había seguido al grupo en la Resurrección y le gustaba nuestra música. Mientras se hablaba del tema y se negociaba, nosotros seguimos grabando temas en distintas tandas hasta que acabamos el disco en julio del 25. El contrato se firmó cuando ya teníamos todo mezclado. Universal ya tenía el catálogo de los Beatles, sólo le faltaba ficharnos a nosotros (risas). Ya he leído más de una reseña que dice que este disco es el que está mejor producido de todos los de 091, ¿qué opináis? (J.I.L.) Raúl Bernal, el productor, ha hecho un gran trabajo. Lleva tocando conmigo más de veinte años. Es un músico completísimo además de compositor. Ahora está de gira con Quique González. A la hora de elegir productor pensamos que era la persona idónea. Es muy fácil trabajar con él, y tiene criterio, que es muy importante, un criterio basado en gustos musicales comunes. No nos va a proponer soluciones musicales extravagantes que nos hagan sentir incómodos. En Espejismo nº 9 se ha intentado, y creo que se ha conseguido, respetar la dinámica de una banda de rock, que se escuche el silencio serpenteando entre los instrumentos eléctricos y, como he dicho antes, que lo esencial de cada canción brille sin el estorbo de arreglos superfluos. (T.G.) No es solo la producción. Son las canciones. José Ignacio no ha dejado de componer. Hay gente que cada vez que hace un disco nuevo toma un leit motiv, o un tema, y todo ronda en torno a ese tema, que puede ser otro artista, un acontecimiento, un poemario… algo que sirve de escudo. José Ignacio no hace eso, él simplemente toma el disco anterior donde lo dejó e intenta mejorarlo. Es muy arriesgado, exigente e imagino que extenuante y te obliga a dos resultados posibles, fracasar y o mejorar. (J.R.) Creo que el hecho de que Raúl, el productor, sea alguien cercano a la banda es muy importante. Es amigo nuestro desde hace años y además de gran músico y profesional es una persona que trabaja siempre en positivo y haciendo fáciles las cosas y eso al final se nota en el disco. ¿Alguna vez os ha costado mantener el equilibrio entre libertad creativa y exigencias del mercado? y (J.I.L.) Hace mucho que dejaron de influirnos circunstancias que no fueran las meramente artísticas y creativas a la hora de hacer canciones y grabar discos. Desde el 82, el año en que comenzamos, hemos visto al auge y caída de infinidad de modas. La subida a los cielos y la posterior bajada al olvido más absoluto de muchas estrellas del pop. ¿Qué tenían en común todos ellos? Que se iban acomodando a las modas pasajeras, al sonido que primaba en cada momento, sin más criterio artístico que el sonar «moderno». Nosotros, aun a sabiendas que eso nos cerraría ciertas puertas, optamos por seguir nuestro camino. Eso no quiere decir que hagamos música dodecafónica o experimental, por supuesto que no. Queremos que nuestra música llegue al mayor número posible de personas, pero no vamos a adaptarnos a ningún sonido del momento. (T.G.) El tema de la comercialidad es algo que no nos planteamos. Entre otras cosas porque no sirve de nada, para ser comercial tienes que ser tú mismo, quiero decir que no puedes forzarlo, no puedes pretender ser quien no eres y tener éxito. Lo único que hacemos es intentar ser nosotros mismos. Una vez que ya somos nosotros entonces a lo mejor si elegimos sacar una canción antes que otra porque nos parece que tiene opciones de gustarle a más gente, pero lo primero es ser nosotros mismos. (J.R.) Creo que la palabra «comercial» es una trampa. No es un término que se refiera a algo musical si no a si algún producto se va a vender más o menos. A veces hay artistas no comerciales que se ponen de moda y venden mucho y por otro lado hay infinidad de artistas que intentan abrirse camino haciendo música «comercial» y no llegan nunca a tener éxito. ¿Creéis que la integridad artística y profesional se premiaba más desde el público hace unos años que ahora? (J.I.L.) Lo ignoro. Siempre ha habido artistas íntegros con criterio y artistas dedicados al entretenimiento fácil. Lo que sí he notado es que el público mayoritario ha dejado de valorar ciertas cosas que antes sí se tenían mucho en cuenta. Por ejemplo, tocar en directo, interpretar instrumentos y cantar. Ahora ves a muchas estrellas sobre escenarios llenos de bailarines en los que no se ve ni un solo músico. Todo va grabado y a la gente no le importa lo más mínimo. Aplauden con el mismo entusiasmo que si estuvieran viendo a los Who en el 69 o a Von Karajan dirigiendo la sinfónica de Berlín. Es algo que no acabo de entender. (T.G.) Lo que ocurre es que ahora se premian cosas que antes no tenían tanta importancia. Antes lo importante eran las canciones. Un repertorio hacía que un artista fuera respetado. Ahora los artistas son básicamente celebrities, hacen todo el tiempo ostentación de lujo, van cargados de joyas, se visten con marcas caras, conducen coches impresionantes… y exponen su vida personal, sus posesiones, sus depresiones, enfermedades, desamores... Pero ¿Qué pasa del repertorio? La misma palabra suena antigua, pero es lo que hay. Me contó Antonio Arias que el furor por las reuniones de bandas han generado una suerte de nuevo mercado, con cachés que son más grandes cuanto más tiempo lleve separado el grupo. Esto se ha disparado desde lo de Oasis, pero cuando 091 se reunió hace diez años, imagino que el contexto todavía no era así… ¿me equivoco? ¿Cómo habéis visto la evolución de este «fenómeno»? (J.I.L.) Jajaja… efectivamente, nuestro caché en 2016 no era el mismo que el de Oasis, te lo aseguro. Nosotros estuvimos en el purgatorio veinte años, pero al volver tampoco es que las limusinas nos esperaran a las puertas de los hoteles. Supongo que es un fenómeno más de fuera que de aquí. En España el rock nunca ha ocupado el lugar que históricamente ha tenido en otros países de Europa y en EEUU. (T.G.) Parece que siempre llegamos a destiempo a los banquetes. ¿Sentisteis mucho la muerte de Steve Cropper? ¿Qué otras caídas en combates de los últimos años te han dejado noqueado o muy triste? (J.I.L.) Steve Cropper ha sido uno de mis guitarristas de cabecera de todos los tiempos, además de enorme compositor. Es curioso, murió más o menos el mismo día que se editó el segundo single del disco, 'Ven vestida de nube', que es una canción que empezó a gestarse jugando con riffs parecidos a los que hacía Cropper con Otis Redding. La biología es inexorable y llevamos ya unos años aciagos, con demasiados funerales de rockers veteranos. El año pasado murieron músicos admirados por nosotros como Brian Wilson, Garth Hudson de The Band o David Johansen de New York Dolls. También Clem Burke de Blondie o Rick Butler de los Jam… bandas de las que fuimos seguidores. En fin… es algo que no va a parar. Aquí se nos fue el gran Jorge Martínez. Tocamos muchas veces con los Ilegales en los 80, y teníamos que haber tocado con ellos en noviembre en Zaragoza, pero Jorge ya estaba tocado y se suspendió el concierto. Una pena. Lo recordaremos como uno de los grandes del rock en español. Creo que no me equivoco si digo que tenéis una relación artística especial con Estados Unidos, en cuanto a influencias e inspiración. ¿Cómo estáis viendo la situación sociopolítica del país, y sobre todo la reacción de la comunidad artística? (J.I.L.) Creo que todos los que nos hemos criado en los 60 y los 70 con el rock and roll y con el cine de Hollywood tenemos esa relación, artística y emocional. De allí salieron grandes nombres de la cultura de la segunda mitad del siglo XX, además de movimientos transformadores en el ámbito del arte, de la cultura y de la política que se han seguido en todo el mundo occidental. Por eso veo con más pavor lo que está pasando ahora allí. Es como el reverso tenebroso de todo esto que te comento. Un retroceso absoluto en los derechos y las libertades individuales y colectivas. Un verdadero asco. Alguna vez me he preguntado por qué 091 no tiene más repercusión en Latinoamérica. ¿A qué creéis que se debe? ¿En algún momento hubo apuesta firme por intentarlo, o quizá el grupo tiene unas referencias culturales que no acaban de ser entendidas allí? (J.I.L.) Pues no tengo ni idea. El idioma común debería servir de puente para que bandas de allí triunfaran aquí y viceversa. A finales de los 80 fuimos a Venezuela a hacer promoción ya que un par de discos nuestros fueron editados allí y en Mexico, no sé si en Perú y en Colombia también, pero vaya… no pasó de ser un intento frustrado. Ojalá cambiaran las cosas en ese sentido. (T.G.) Hace unas semanas alguien metió en una lista americana «Antes de que salga el Sol» y durante un tiempo tuvimos el triple de oyentes de USA que en España. No creo que las referencias culturales tengan que ver. Creo que las canciones de José Ignacio están hechas de temas universales. Creo que es simplemente un tema de promoción.