Menopausia y placer femenino: cuando escucharse también es una forma de autocuidado
Durante décadas, la menopausia se ha explicado desde un enfoque casi exclusivamente médico, poniendo el foco en lo que cambia —o se pierde— en el cuerpo femenino. Sin embargo, cada vez más voces expertas coinciden en que esta etapa vital merece una mirada mucho más amplia, donde el bienestar emocional, la relación con el propio cuerpo y el placer ocupen un lugar central.
Lejos de ser un final, la menopausia puede convertirse en un momento de reconexión. Un tiempo para escucharse, reajustar ritmos y redefinir la forma en la que la madurez se relaciona de manera directa y sutil con la intimidad. Y es precisamente en este punto donde empieza a abrirse una conversación hasta ahora pendiente: la del placer femenino vivido sin culpa, sin urgencias y sin tabúes. Así lo defienden cada vez más especialistas en sexualidad femenina, que reivindican la necesidad de normalizar el deseo como parte del bienestar integral, también —y especialmente— a partir de los 50.
El cuerpo femenino: de objeto contemplado a experiencia vivida
Durante el reciente desayuno de prensa organizado por LELO, la sexóloga y escritora Valérie Tasso puso palabras a una reflexión clave para entender este cambio de paradigma. “Durante siglos, el cuerpo femenino fue pintado, esculpido e idealizado, pero rara vez pensado desde su propia experiencia sensorial”, explicó. Una idea especialmente relevante cuando hablamos de menopausia, una etapa en la que el cuerpo cambia y exige una relación más consciente y respetuosa con una misma. Según la experta, el verdadero avance no está solo en hablar abiertamente de placer, sino en aprender a escuchar al cuerpo y permitir que la experiencia sensorial vuelva a ocupar el centro del discurso.
En este sentido, Tasso subrayó la necesidad de alejar la conversación sobre bienestar sexual de expectativas externas y mandatos heredados, para reconectar con las propias sensaciones, los ritmos individuales y el deseo vivido desde la autenticidad. Un enfoque especialmente significativo en momentos de transición hormonal, como la menopausia, donde el autoconocimiento y la escucha interna se convierten en herramientas clave de bienestar.
Menopausia, deseo y nuevas formas de placer
Los cambios hormonales propios de la menopausia pueden afectar a la respuesta sexual: variaciones en la lubricación, en la sensibilidad o en la intensidad del deseo. Sin embargo, tal y como subrayó Valérie Tasso, esto no implica una pérdida del placer, sino una transformación de la forma de experimentarlo.
En este contexto, la exploración consciente y el uso de estímulos adaptados al cuerpo cobran especial importancia. La investigación científica empieza a respaldar esta idea. Estudios recientes sobre estimulación clitoriana han demostrado mejoras significativas en la intensidad del orgasmo, la excitación y la lubricación, incluso con usos moderados, reforzando la conexión íntima tanto en solitario como en pareja.
Un enfoque que encaja con una visión de la menopausia alejada del déficit y más cercana a la evolución natural del cuerpo femenino.
Diseño, tecnología y bienestar íntimo en clave contemporánea
Para Valérie Tasso, el diseño juega un papel fundamental en esta nueva narrativa del placer. “Un buen diseño no solo se ve: se siente. No solo se entiende: se experimenta”, señaló durante su intervención, defendiendo objetos concebidos para dialogar con el cuerpo desde la ergonomía, la sutileza y la emoción.
Desde esta perspectiva nacen dispositivos íntimos que combinan tecnología avanzada, materiales sensoriales y una estética cuidada, pensados para integrarse con naturalidad en la vida cotidiana. Una aproximación especialmente interesante para mujeres en menopausia, que buscan experiencias más progresivas, personalizadas y respetuosas con su sensibilidad corporal.
Sona 3, de Lelo (169 euros)
El nuevo dispositivo de la marca experta en bienestar sexual femenino apuesta por una estimulación clitoriana mediante ondas sónicas, sin contacto directo, especialmente respetuosa con la sensibilidad genital. Fabricados en silicona de tacto real y con transiciones de intensidad progresivas, buscan ofrecer una experiencia más fluida y adaptable, algo especialmente relevante en etapas como la menopausia, donde el cuerpo pide ritmos distintos. Además, su control mediante app permite personalizar la experiencia y explorar el placer desde la calma y la conciencia.
El nuevo lujo: tiempo, bienestar y reconexión con una misma
Como cierre de su discurso, la experta resumió una idea que conecta directamente con la menopausia vivida desde el autocuidado: “El lujo hoy ya no es solo lo que se muestra, sino lo que se siente. Es tiempo, es bienestar y es conexión con una misma”.
Una reflexión que redefine el placer femenino como parte del bienestar global y sitúa la menopausia en un lugar muy distinto al que tradicionalmente ha ocupado. No como una etapa de renuncia, sino como una oportunidad para habitar el cuerpo desde la conciencia, el respeto y la libertad.