El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha acusado a la Xunta de gestionar la política social «de espaldas a las personas» durante su participación en la concentración de familiares y usuarios de la residencia de mayores de As Gándaras, en Lugo. El líder socialista acudió a la protesta acompañado por el alcalde de la ciudad, Miguel Fernández, para respaldar al sector de residentes y allegados que se moviliza desde finales de noviembre contra la reforma del centro que impulsa el Gobierno gallego. En el eje de los reproches de Besteiro ha estado la reorganización de los espacios, que prevé incorporar habitaciones compartidas y eliminar el único espacio privado del que disponían algunos residentes. «No puede ser que una reforma de esta envergadura se presente como una mejora y que la gente mayor que vive en ella sienta que pierde intimidad y tranquilidad. Eso es lo que está pasando aquí y eso es lo que significa que algo falla en el enfoque de las obras», sostuvo ante los concentrados. El dirigente socialista vincula el conflicto con la crítica de su partido, más amplia, hacia el modelo de cuidados de la Xunta: «Llevamos años denunciando que la política social en Galicia llega tarde y mal. Poca inversión y, cuando por fin se mueve algo, se hacen las cosas de espaldas a las personas», ha afirmado. En este sentido, ha defendido que «los servicios públicos de cuidados necesitan más recursos, sí, pero también otra manera de hacer las cosas». Para Besteiro, «no es suficiente con anunciar reformas» y urge a la Xunta a «escuchar, planificar bien y poner a las personas en el centro». Al hilo, reclamó que, si la intervención «impuesta» por el Gobierno gallego se plantea como «una oportunidad» de mejora, «lo sea de verdad para mejorar las condiciones, no para generar más incertidumbre y problemas». Hace tres semanas, el Parlamento gallego había instado por unanimidad a la Xunta a abrir un espacio de diálogo con los usuarios del centro para escuchar sus demandas sobre las obras. Desde la Administración autonómica insistieron en ese momento en que por su parte existe contacto permanente con residentes y personal y subrayaron que la reforma, con una inversión de ocho millones de euros, «busca cubrir todas las necesidades del centro, como la mejora de la accesibilidad y la adecuación de los espacios a nuevas normativas de seguridad»