Si nolo liquidas,te duerme
El tenis de la "7a" siempre regala estas historias de superación. Francisco Herrero saltó a la cancha decidido a llevarse el mundo por delante, con un juego sólido desde el fondo que descolocó a un Darío Manín que tardó en entrar en ritmo. El 6-2 inicial para Francisco parecía sentenciar un debut amargo para Darío.
Sin embargo, el segundo set fue otra historia. Manín ajustó las clavijas, empezó a jugar pelotas más altas para incomodar el impacto de Herrero y bajó drásticamente sus errores no forzados. Con la misma contundencia que su rival en el parcial anterior, Darío estampó un 6-2 que dejó el suspenso flotando en el aire de la sede.
En el super tie-break, la paridad en los peloteos fue constante,pero hubo un factor clave. Y es que Manín estuvo mucho más fino en los momentos de definición, aprovechando el desgaste físico de Herrero para sellar un 10-6 definitivo que festejó con el alma.