El arroyo Argamasilla de Écija era un foco constantes de inundaciones, hasta que la Junta de Andalucía hizo una serie actuaciones para acabar con ellas. El encauzamiento y desvío que recoge aguas del propio arroyo y afluentes como el del Físico o Cabrera, hizo que los vecinos dejaran de ver cómo con lluvias intensas todo se anegaba. El nuevo trazado diseñado para el agua gestiona una cuenca de casi 20 kilómetros cuadrados y evita cuantiosos daños. Es uno de los ejemplos más antiguos de obras que acabaron el problema de la inundaciones, pero recientemente la Junta de Andalucía ha llevado a cabo algunas más en zona 'calientes'. La limpieza y adecuación del río Guadalfeo en su encuentro con la cola...
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