El penalti es la suerte más favorable en el fútbol, pero cuando se trata del Athletic esta afirmación hay que ponerla como mínimo en barbecho. Los rojiblancos han errado un buen número de lanzamientos en las últimas temporadas. Ayer no fue el caso.
Oihan Sancet marcó desde los once metros el 1-2 que dio la victoria a los rojiblancos con un lanzamiento centrado a media altura con
Aaron tirándose a su derecha.
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