Hace un mes me compré un
Amazon Fire TV Stick. La cosa es que tengo una televisión muy antigua en mi habitación y no podía ver las series a las que estoy tremendamente enganchada. Solo podía verlas en la tv del salón, ya que esta sí que es Smart y me deja ver
Netflix, Prime Video, Disney y el resto de plataformas. Tuve muchas dudas sobre si pasar página y comprar una televisión nueva o alargar su vida útil con este dispositivo, dado que tengo una conciencia medioambiental muy inculcada y prefiero generar el mínimo de residuos posibles. Al final opté por la segunda opción... y la realidad es que fue todo un acierto.
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