España ha pasado de ser uno de los países europeos con mayores tasas de desempleo a registrar un crecimiento sostenido del empleo en la última década. Sin embargo, esta aparente fortaleza oculta un problema de fondo: la brecha entre creación de puestos de trabajo y calidad salarial . A pesar de reducir la tasa de paro por debajo del 10% por primera vez desde 2008 , muchos trabajadores perciben que su poder adquisitivo se ha visto erosionado por el aumento del coste de vida. Un desequilibrio que plantea un verdadero reto para muchas personas. España es muy efectiva generando empleo en términos cuantitativos, pero no tanto en la mejora del bienestar económico de los ocupados. En este contexto, las observaciones de Gonzalo Bernardos adquieren una relevancia especial. El economista contó en laSexta Xplica la evolución del empleo, los salarios y las actitudes laborales de la población española. Bernardos pone sobre la mesa tanto los logros recientes como las carencias estructurales que impiden traducir todo ello en una mejora real del poder adquisitivo y la productividad del país. A su juicio, España vive un «gran éxito» en términos de creación de empleo, pero sufre un estancamiento del poder adquisitivo y un desajuste creciente entre lo que la gente quiere hacer y lo que el mercado necesita. «Durante muchos años de la década de los 80, 90 y finales de los 70, España fracasó tremendamente en originar empleo. Había mucho paro, pero, sobre todo, en los 80 y en los 90 subían bastante los salarios», explica Bernardos, que lo compara con la situación actual. « Ahora España es un grandísimo éxito generando empleo , ha llegado algún año a generar el 40% de la zona euro, pero tiene problemas en generar salario en términos de poder adquisitivo », por lo que la creación de puestos de trabajo no se traduce en sueldos que permitan mantener o mejorar el nivel de vida de la gente. «No obstante, los españoles nos lo tenemos que hacer mirar», continúa Gonzalo Bernardos durante su intervención en laSexta Xplica. «Hay un 67% de personas extranjeras que residen en España que trabajan o quieren trabajar, mientras que de españoles es un 56%», de ahí que asegura que «hay un desajuste tremendo entre oferta y demanda, ya que los españoles no encuentran trabajo donde quieren, y donde los empresarios buscan trabajadores, les cuesta encontrar trabajadores nacionales ». Sobre el poder adquisitivo, Gonzalo Bernardos es claro. «Hay que considerar que lo que cobramos no es lo que entra en nuestro bolsillo, sino lo que pagan las empresas . Hay una parte muy grande que es derivada de las pensiones, ya que pagamos muchas cotizaciones sociales porque en España son las mejores pensiones», zanja el economista.